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Información práctica
Rutas Verdes
| En esta sección pretendemos mostrarte algunas de las rutas más conocidas de la provincia de Cádiz, todas ellas de indescriptible belleza natural y englobadas en algunos de los fabulosos entornos vírgenes que te ofrece la provincia. | |
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Espeleología: Con esta actividad usted podrá explorar cavernas en su faceta deportiva, ofreciéndote las emociones de las grandes aventuras en la naturaleza. Podrás sentirte trasladado a un mundo tan remoto como pueda ser la superficie de otro planeta. Desde las cómodas cuevas horizontales hasta las profundas simas, hay todo tipo de cavidades que requieren distintos niveles de preparación y experiencia. |
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Barranquismo: Es un deporte semi-acuático que combina distintas disciplinas como la espeleología y el alpinismo. Básicamente, esta actividad consiste en descender por una barranca atravesando diferentes obstáculos naturales, a lo largo del descenso, habrá que sortear rocas, pasar por desfiladeros estrechos, andar por graveras, escalar y descender verticales usando técnicas como el rápel, donde el deportista podrá disfrutar de la naturaleza practicando al mismo tiempo el excursionismo. |
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Senderismo: Esta actividad busca acercar a las personas al medio natural y al conocimiento de la zona a través del patrimonio y los elementos etnográficos y culturales tradicionales. Constituye una simbiosis entre deporte, cultura y medio ambiente. |
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Municipio
Parque Natural

Cueva del Susto
Situación
Está situada en las inmediaciones del municipio de Zahara de la Sierra, en el área recreativa de Arroyomolinos.
Dificultad: Facil
Material Técnico necesario: Casco con iluminación, Arnés, Mosquetones de seguridad, Baga de Anclaje.
Material Técnico aconsejable: Calzado deportivo, ropa cómoda.
Duración:
3 – 4 horas
Descripción
Esta cueva es perfecta para aquellos que deseen empezar a contactar con el mundo subterráneo sin tener ningún tipo de experiencia previa, ya que tiene un nivel de iniciación y al mismo tiempo podrás conocer variedad de técnicas de espeleología como el rapel, el gateo o el ascenso y descenso.
La Cueva se sitúa a unos 15 Km de la localidad de Zahara de la Sierra, para llegar a ella, deberemos tomar la carretera que va desde Zahara hasta el area recreativa de Arroyomolinos. Este area recreativa, llamada así por el antiguo aprovechamiento del arroyo para el funcionamiento de los molinos arineros, se encuentra situado a tan solo 300 metros de la cueva.
Es en este afluente del río Guadalete, donde se encuentra la “playita”, una playa artificial creada a partir del cauce del rio y abierta al público solo los meses de verano. La playita dispone de chiringuito, restaurante, zonas de juegos con tirolinas y escalas suspendidas, y barbacoas, por lo que podremos aprovechar para hacer una parada una vez hayamos finalizado nuestra visita a la cueva.
Siguiendo a pie un camino que continúa después del nacimiento del arroyo, llegaremos a la entrada de la Cueva.
Observaciones
Podemos aconsejar la monitorización de la actividad por una empresa que trabaje en la zona, como es Alqutum, la cual monitorizá la actividad proporcionándote de un guía-monitor especializado y todo el material técnico necesario.
Garganta Verde
Situación
Situada en las inmediaciones del municipio de Zahara de la Sierra, en la carretara Sevilla-Ronda (Málaga) a unos 30 Km. de Ronda.
Dificultad: Media
Material Técnico necesario: Casco de cañones, Arnés, Mosquetones de seguridad, Baga de Anclaje.
Material Técnico aconsejable: Traje de neopreno, Calcetines de neopreno, ropa y calzado seco de repuesto.
Recorrido
Altitud: 435 mt. sobre el nivel del mar.
Longitud: Zahara-Pto. Acebuches 5 Km. Pto. Acebuches-Ermita de la Garganta 2 Km.
Recorrido total 14 Km. ida y vuelta.
Vistas: Através del recorrido podemos ver: Cañá Verde, Camilla, Los Pilones, Taramar, y las Cambroneras (anidan los buitres).
Descripción
La Sierra del Pinar situada dentro del Parque Natural Sierra de Grazalema, es básicamente de rocas calizas, lo que genera los típicos fenómenos karsticos, de los que aquí destaca la referida Garganta Verde, profundo barranco que encauza las aguas de toda la Sierra del Pinar y que debido a la alta pluviometria puede llegar a tener un caudal torrencial.
Club de Montaña Ponte las botas
Ermita de Garganta VerdeA la entrada Sur de la Garganta Verde se encuentra La Ermita, una cueva abierta de grandes proporciones. Debido a las inexpugnables paredes de la Garganta Verde, es aquí donde se concentra la mayor parte de la colonia de Buitres Leonados de la Sierra de Grazalema , que a su vez es una de las mayores del Sur de la Península Ibérica.
Por todas estas características, la Sierra del Pinar está declarada como Reserva Integral dentro del Parque Natural de Grazalema y el acceso está restringido durante todo el año, requiriéndose permiso para acceder a los senderos habilitados, y a la zona de la Garganta Verde en época de cría del Buitre Leonado.
Observaciones
El recorrido es propiedad de la Agencia de Medio Ambiente, por lo que deberemos solicitar permiso en El Bosque (Cádiz) o en Grazalema (Cádiz). Llamar con anterioridad para confirmar ruta.
También podemos contratar los servicios a alguna de las empresas de Turismo Activo que trabajan en la garganta. las cuales, por un módico precio proporcionan monitorización de la actividad así como todo el material técnico necesario para su realización. Una empresa muy aconsejable sería Pangea Ronda.
Visitable todo el año, excepto los días lluviosos y posteriores.
Sendero del Acantilado
Situación
Entre la pedanía de Caños de Meca y el municipio de Barbate
Dificultad: Facil
Material Técnico aconsejable: Calzado deportivo.
Recorrido
Altitud: 100 mt. sobre el nivel del mar.
Longitud: 6,2 Km
Descripción
Se trata de un sendero señalizado de dificultad baja que va paralelo al mar, uniendo la localidad de Barbate con la pedanía de los Caños de Meca. El sendero transcurre en todo momento junto al borde del acantilado del Parque Natural de la Breña, conocido localmente como el Tajo de Barbate. Este impresionante acantilado llega a alcanzar los 100m sobre el nivel del mar y alberga una gran diversidad de especies, en la que destaca una importante colonia de aves que buscan nidos protegidos en la pared rocosa.
Aquí es donde se forman los famosos Caños que dan nombre a los Los Caños de Meca, sugerencias de agua que al impregnarse con la roca producen un barro con propiedades curativas para la piel. Además podremos ver como eran las antiguas torres almenaras usadas en el siglo XV para advertir sobre la presencia de piratas en las proximidades de la costa. Todo ello acompañado en todo momento de unas impresionantes panorámicas a la ensenada de Barate, Zahara y la costa africana en los días de poniente.
Al ser una ruta lineal, podrá realizarse en ambos sentidos, desde Barbate a Caños o viceversa. Si se dispone de dos vehículos, no es mala idea dejar uno aparcado al final del trayecto para no tener que volver a pie si no se dispone de mucho tiempo.
Si vamos a partir desde Caños, encontraremos una pequeña cerca de hierro frente al restaurante La Pequeña Lulú, en la zona de los Castillejos. En el caso de partir desde Barbate, podremos iniciar nuestro recorrido desde la misma playa de la Hierbabuena, o un poco más hacia delante dirección a Caños encontraremos un pequeño aparcamiento para dejar el coche y un cartel que indica el inicio del sendero.
Observaciones
Podemos acosejar la monitorización de la ruta por una empresa que trabaje en la zona, como es Nature Explorer, la cual monitorizá la ruta con la correspondiente interpretación del medio natural en todo momento.
Del Faro Camarinal a Bolonia
Situación
Trayecto lineal. El recorrido empieza en el Faro Camarinal ubicado en la urbanización de Atlanterra. Para llegar al mismo accederemos por Zahara de los Atunes.
Dificultad: Media-baja
Material Técnico aconsejable: Calzado deportivo. Ropa de Baño (en verano)..
Recorrido
4,3 Km
Duración:
3 h. Si incluimos la visita a la ciudad romana de
Descripción
La ruta parte desde el mismo Faro Camarinal, sobre el Cabo de Gracia, en Atlanterra, pedanía perteneciente al municipio de Tarifa. El acceso a Atlanterra se realiza mediante la pedanía de Zahara de los Atunes, perteneciente al municipio de Barbate.
Para llegar al Faro tendremos que cruzar Zahara, siguiendo las indicaciones hacia Atlanterra, en Atlanterra encontraremos varias indicaciones hacia el Faro Camarinal.
Ruinas de Baelo Claudia por Gaspar Serrano
Pinares y duna de Bolonia por Manolo BlancoDel mismo pié del Faro parte el sendero que nos llevará hasta la playa de Bolonia. En el inicio del sendero podremos divisar la famosa playa de los Alemanes, playa conocida por ser una de las playas vírgenes que caracterizan el litoral de Cádiz.
Desde el inicio, en el mismo faro, divisaremos las maravillosas vistas que nos acompañaran todo el camino. El Estrecho, las costas de Tarifa y Zahara de los Atunes, y al fondo la costa africana. En los días claros, la ciudad de Tánger, estará al alcance de nuestros ojos.

Nuestra ruta atravesará pinares y eucaliptales sobre arenas estabilizadas y bujeos arcillosos, y al final descenderemos hasta la ensenada de Bolonia caracterizada por su famosa duna de fina y dorada arena.
En Bolonia se encuentran las ruinas romanas de Baelo Claudia. Esta antigua ciudad romana nace a finales del siglo II a.C. Su origen y posterior desarrollo están muy ligados al comercio con el norte de África, y sobre todo a la industria de salazón de pescado.

De la importancia económica que llegó a adquirir son testigos los restos del foro, el palacio de justicia, los templos de Juno, Júpiter y Minerva, las termas, el mercado y el teatro… La visita guiada al complejo arqueológico, y un baño si nos apetece en la playa de Bolonia, cierran una ruta que combina naturaleza virgen, vistas espectaculares y disfrute de nuestro patrimonio histórico-cultural.
Canuto de Risco Blanco
Situación
Situada en la pedanía Tarifeña de Fascinas. Antigua carretera Facinas – Los Barrios. hoy transformada en pista forestal.
Dificultad: Media-baja
Recorrido
4,3 Km de trayecto circular
Duración:
3 horas
Descripción
Para llegar al inicio de la ruta, hay dos opciones según donde estemos situados. La primera sería para ir desde la mayoría de los municipios Gaditanos. Para ello, tomaremos la A-381, conocida como Autovía Jerez-Los Barrios o Ruta del Toro y a la altura del puente de hierro habría que cojer el desvio para posteriormente tomar la carretera que lleva a Fascinas.
La segunda opción sería para ir desde municipios costeros como Conil, Chiclana, Vejer, Barbate o Tarifa. Entonces digamos que sería mas recomendable optar por la ruta de la costa, y tomar la carretera nacional 340 que une Algeciras con Cádiz, desviándonos hacia Fascinas justo antes de llegar a Bolonia si vamos desde Cádiz y justo después si vamos desde Tarifa. Una vez en Fascinas tomaremos la pista forestal que va a los Barrios.
El punto de inicio de este sendero, se encuentra aproximadamente medio km pasado el Cortijo San Carlos del Tiradero(en ruinas), en una cancela a la derecha comienza la pista forestal si venimos desde Los Barrios. En caso de que vengamos desde Fascinas, antes veremos el inicio del sendero San Carlos del Tiradero, sendero también muy característico de este parque Natural.
La subida al canuto del Risco Blanco se realiza por un carril de tierra, rodeado por una increíble belleza y frescura, mantiendo en todo momento una exuberante y rara vegetación que perdura desde la Era Terciaria. Y es que este entorno conserva unas suaves condiciones climáticas desde tiempos remotos, y aunque nuevas especies vegetales lo han colonizado, parte de aquella flora de antaño encuentra aquí su refugio.
La vegetación que rodea al arroyo se nos presenta exuberante en todo el recorrido, formándose un bosque de galería (canuto) que sigue las corrientes de agua a escasos metros de las riberas y que está catalogado dentro de los “Hábitats naturales de interés comunitario en Andalucía”.
A medida que el canuto baja de su cabecera, va desaguando en otros similares formándose lo que se denominan gargantas, donde la vegetación típica del canuto va dando paso a una aliseda que desciende a los llanos y lomas arcillosas. El túnel sombrío ya no es de hoja perenne y aparece una vegetación de sotobosque, las plantas trepadoras crecen en las alisedas con gran profusión sobre los viejos árboles.
El Parque Natural de los Alcornocales tiene mucho que ofrecer, y con esta ruta podrás comprobar porqué este parque fué catalogado como una de las diez maravillas naturales de Europa.
San Carlos del Tiradero
Situación
Situada en la pedanía Tarifeña de Fascinas. Antigua carretera Facinas – Los Barrios. hoy transformada en pista forestal.
Dificultad: Baja
Material Técnico aconsejable: Calzado deportivo, ropa cómoda.
Recorrido
1,5Km de trayecto circular
Duración:
1 hora
Descripción
Para llegar al inicio de la ruta, hay dos opciones según donde estemos situados. La primera sería para ir desde la mayoría de los municipios Gaditanos. Para ello, tomaremos la A-381, conocida como Autovía Jerez-Los Barrios o Ruta del Toro y a la altura del puente de hierro habría que cojer el desvio para posteriormente tomar la carretera que lleva a Fascinas.
La segunda opción sería para ir desde municipios costeros como Conil, Chiclana, Vejer, Barbate o Tarifa. Entonces digamos que sería mas recomendable optar por la ruta de la costa, y tomar la carretera nacional 340 que une Algeciras con Cádiz, desviándonos hacia Fascinas justo antes de llegar a Bolonia si vamos desde Cádiz y justo después si vamos desde Tarifa. Una vez en Fascinas tomaremos la pista forestal que va a los Barrios.
El punto de inicio de este sendero, se encuentra aproximadamente a 8 km. De su comienzo, un km. pasado el cortijo de San Carlos del Tiradero y 50 metros antes de llegar a un antiguo horno, en el lado izquierdo de la carretera si venmimos desde la ruta del Toro dirección a Fascinas.
El mayor atractivo de esta ruta es el paseo por un frondoso bosque de quejigos en un espacio natural en el que domina el alcornoque y, por otro lado, la ribera del bello arroyo en el que finaliza. La abundancia de agua, las temperaturas suaves, el sol moderado y el tipo de suelo han hecho posible este quejigal cuya visión contrasta con el bosque en galería de alisos que flanquea el curso del arroyo.
La fauna que habita en estos arroyos del Parque está compuesta por mirlos acuáticos, martín pescador, aviones zapadores… Disfrutaremos de un paisaje sombrío y exuberante, fresco en verano. El sonido del agua nos acompañará todo el camino.
El Rio de la Miel
Situación
La ruta es lineal, comienza en la barriada algecireña de El Cobre, y a unos 300 m . tras pasar uno de los arcos del acueducto en un desvío hacia la izquierda. Finaliza en una gran cascada canuto arriba.
Dificultad: Baja
Material Técnico aconsejable: Calzado deportivo. Ropa de Baño (en verano)..
Recorrido
2,6 km lienales
Duración:
3 horas
Descripción
Situados en la barriada de El Cobre y tras atravesar una cancela que impide el paso de vehículos, comenzamos el ascenso por una pista forestal, atravesando una zona de bujeo con lentiscos y acebuches. El sendero es muy claro, paralelo al río entre exuberante vegetación.

Una de las rutas mas atractivas para hacer senderismo en Los Alcornocales. El inicio de nuestro itinerario discurre por el carril que parte desde la barriada algecireña de “El Cobre. Un sendero de piedra rodeados de la vegetación que inunda el Parque, alcornoques, quejigos…, nos llevará al cauce del Río de la Miel, rodeado de un frondoso bosque galería, helechos y monte bajo.
Y a lo largo del cauce, pozas de agua, pequeñas y grandes cascadas, una vegetación y un medio exuberante. Incluso en verano es posible bañarse en las pozas del río. Encontraremos antiguos molinos de agua abandonados. Al regreso cruzaremos un antiguo puente medieval.
Observaciones
Podemos acosejar la monitorización de la ruta por una empresa que trabaje en la zona, como es Nature Explorer, la cual monitorizá la ruta con la correspondiente interpretación del medio natural en todo momento.
Sendero del rio Guadalmesí
Situación
Punto de inicio y finalización: Mismo punto. N-340 dirección Algeciras-Tarifa a la altura del km. 95 un desvío a la derecha en el Área Recreativa El Bujeo.
Dificultad: Media-baja
Recorrido
7 Km de trayecto circular
Duración:
3 – 4 h
Descripción
La ruta parte del Área Recreativa El Bujeo, en un desvío a la derecha, a la altura del km. 95 de la N-340 , en dirección Algeciras-Tarifa.
A partir de una señal de inicio de sendero ascendemos por una pista forestal perfectamente marcada a través de una zona de bujeo. Algunos barrancos nos permiten disfrutar de magníficas vistas de la sierra.
Se trata de una ruta por uno de los canutos mejor conservados del Parque Natural. Esta Formación vegetal es más propia de climas subtropicales y nos da una idea del clima que hubo en la zona en la edad terciaria.
La primera parte de la ruta trascurre por una pista forestal situada encima del río, con lo que podremos ver una panorámica del valle excavado por él. Cuando nos adentremos en el río veremos como el ambiente se hace húmedo y fresco. Veremos abundantes especies de plantas y animales que solo viven en este maravilloso y misterioso ecosistema de Bosque en Galería.
Cueva del Tajo de las Figuras
Situación
Carretera Benalup-Los Barrios, Ca-212, dejamos a la derecha la desviación hacia el área recreativa, continuamos por la carretera y la siguiente desviación hacia la izquierda, en el Km. 9.
Dificultad: Baja
Recorrido
120 mts
Duración:
15-30 minutos
Descripción
Para grandes grupos hay que solicitar permiso por escrito a la atención de Sra. Delegada de Cultura, Delegación Provincial de Cultura, Canovas del Castillo, 35, 11001 Cádiz. Es una ruta gestionada por la Consejería de Cultura.
La Cueva del Tajo de las Figuras pertenece al conjunto de arte rupestre denominado arte sureño, que se encuentra en el sur de Andalucía (España). En 1913, Juan Cabré y Eduardo Hernández-Pacheco empezaron en esta cueva los primeros estudios del arte rupestre de la región. Este pequeño abrigo está situado en un paisaje de excepcional belleza y se caracteriza por la gran cantidad de pinturas rupestres, sobre todo de representaciones de aves, cuadrúpedos y antropomorfos. La mayoría de estas figuras datan del Neolítico y del Calcolítico. En 1924 la Cueva del Tajo de las Figuras fue declarada Monumento Arquitectónico Artístico.
Por Albert Besselse
Durante varias décadas se han mojado las paredes de la cueva con agua para ver mejor las pinturas y enseñarlas a los turistas. Como resultado de esta práctica se depositó una gruesa capa de cal encima de las mismas. A principios de 2005 se realizaron trabajos de restauración, dedicados sobre todo a la limpieza y consolidación.
Sendero Vereda de Ubrique – Las Asomadillas
Situación
se inicia en el cruce del Cortijo Las Tenerías, en la carretera de Jimena-Puerto de Gáliz C-3331, cerca del camping “Los Alcornocales”, finaliza en el mismo punto al tratarse de un sendero circular. Coordenadas de punto de inicio 279.539,39 (X) 4.036.282,80 (Y).
Dificultad: Media
Recorrido
8Km de trayecto circular
Duración:
5 horas
Descripción
Se inicia en el cruce de Las Tenerías, ascendiendo por la Vereda de Ubrique, antiguo camino de Sevilla, actualmente empedrada en parte (aprox. un km de longitud). Se trata de una zona de bujeo con el pueblo de Jimena a nuestra espalda. Tras abandonar el empedrado una vereda nos lleva entre acebuches y lentiscos hasta una pista forestal. Antes de llegar y tras cruzar varias angarillas, dos muros nos flanquean durante unos metros.
Siguiendo la pista forestal llegamos al Mirador de las Asomadillas, desde el cual pueden apreciarse unas estupendas vistas incluso ver el Peñón de Gibraltar y Marruecos (Ybel-musa) en días claros. Desde el mirador alcanzamos la carretera C-3331 y la seguimos dirección Puerto Gáliz, extremando las precauciones.

Castillo de Jimena por Antonio Montuno
Tras pasar el km 78 y aproximadamente a unos 500 metros nos desviamos por la pista forestal que nos aparece a la izquierda. Descendemos a través de un pinar hacia el río Hozgarganta. Los últimos metros de la pista dejan paso a una vereda que nos conduce hasta el río. El itinerario continúa por la margen derecha de este río, ya aguas abajo, hasta llegar a los restos de un antiguo puente colgante, por aquí se cruza el río saltando entre las piedras (se va a colocar una pasada).
Ahora por la margen izquierda, la vereda va bien marcada. Disfrutamos de unas estupendas vistas, encajados en el valle. Más adelante, aparece una vereda empedrada, ya observamos el castillo de Jimena al fondo. Llegamos así al comienzo del último tramo, común para los otros tres senderos de Jimena, un carril de subida que nos indica que el sendero casi llega a su fin. Este carril nos llevará a la carretera C-3331, muy próximo al camping Los Alcornocales, y, por lo tanto, al punto de inicio de nuestro sendero.
Fuente: Consejería de Medioambiente de la Junta de Andalucía
Sendero Garganta del Puerto Oscuro
Situación
Es una ruta circular, el punto de inicio se encuentra justo frente a la entrada del Área Recreativa El Picacho, donde aparece la señal de inicio. Carretera que une Alcalá con Puerto de Gáliz, entre los puntos kilométricos 13 y 14.
Dificultad: Baja
Recorrido
1,2km de trayecto circular
Duración:
30-40 minutos
Descripción
Este corto sendero se inicia frente al Aula de la Naturaleza El Picacho, en el Km 30 de la carretera A-375 Alcalá de los Gazules-Ubrique. Se trata de un itinerario de corto recorrido, diseñado fundamentalmente para personas que vayan a pasar el día en el Área Recreativa El Picacho y deseen adentrarse en una ruta muy interesante.
Un alcornocal nos rodea a lo largo de este corto paseo que también presenta como atractivos la sosegada Laguna de El Picacho y la parte final del arroyo que le da nombre. Puerto Oscuro forma un valle y desemboca en el río Barbate, uno de los más importantes de la provincia de Cádiz. En el camino podremos contemplar restos que son testimonio de actividades como la panadería, la ganadería y la obtención del carbón.
Un recorrido tan corto como intenso en emblemáticas imágenes del parque natural. Primero el Picacho, silueta inconfundible de estas sierras, y la laguna en el que se refleja, a su pie. Después, un frondoso alcornocal, tan verde que parece pertenecer a otras latitudes, salpicado de interesantes vestigios. Y finalmente la garganta y el canuto de Puerto Oscuro, espectacular nacimiento del río Barbate.

Sendero de puerto oscuro por Rens Kokke
Nuestro recorrido comienza justo enfrente del área recreativa El Picacho. El sendero asciende por un trecho muy marcado que en pocos minutos nos ofrece la oportunidad de contemplar una de las postales más bellas de este parque natural: la laguna del Picacho y su pico con el mismo nombre al fondo. Se impone una parada obligada para respirar la tranquilidad de su entorno y disfrutar de su buen estado de conservación, con una variedad florística y ecológica que proporciona diversos hábitats a la abundante fauna. Esta laguna es estacional, teniendo agua durante las épocas de lluvia y secándose con posterioridad durante el periodo estival. A pesar de su poca profundidad y de las piedras depositadas en su fondo, cobija a una rica fauna, entre la que caben destacar varias especies de sapos, algunos en peligro de extinción, y tritones. Concentra también flora que necesita un alto grado de humedad, como algas filamentosas que observaremos en sus bordes.
Reanudamos nuestra marcha y pronto encontraremos un antiguo horno de pan. No es raro encontrar esta instalación dispersa por todo el parque natural, dando testimonio del trasiego humano que tuvieron estos montes. Carboneros, corcheros y arrieros cocieron aquí su sustento.
El sendero discurre entre un gran alcornocal, que acoge una rica variedad de plantas de tipo mediterráneo. Observaremos también acebuches que se entremezclan con lentiscos, jaras, brezos, gamones, etc., dando cobijo a una fauna muy diversa. Aunque no muy abundante, con suerte, podríamos ver, a la carrera o a potentes saltos, al corzo morisco, especialmente hábil en laderas con matorral, como las que nos rodean.
Más fácil resultará contemplar el vuelo de algunas de las muchas aves, que sobre los cercanos tajos o lajas construyen sus nidos, explorando sus cazaderos. El sendero nos conduce en dirección al Picacho, pero pronto abandonaremos esta dirección pra descender a la garganta de Puerto Oscuro, tributaria del río Barbate y tramo final de nuestro recorrido.
En las márgenes, y aun en el propio lecho del arroyo, encontraremos la vegetación de ribera característica de los llamados canutos. Destacará entre ella el vistoso ojaranzo, con hojas de color verde intenso, en forma de lanza, y flores normalmente rosáceas en ramilletes. Forma parte del bosque de laurisilva que ha sobrevivido aquí a los cambios climáticos ocurridos millones de años atrás. Poco a poco, nos vamos alejando del río hasta llegar de nuevo a la laguna y continuar el descenso hacia el punto de inicio.
Fuente: Consejería de Medioambiente de la Junta de Andalucía
Sendero Ojo del Moro
Situación
Desde Benaocaz tomar la A-2302 en sentido Ubrique, hacia el norte. Recorrido 1 km, giramos por el carril de la derecha, hacia Los Chozos. A los pocos metros se inicia el sendero.
Dificultad: Baja
Recorrido
1,4 km lineales
Duración:
40 minutos
Descripción
El sendero transcurre junto al arroyo Pajaruco, hasta un asomadero con vistas al río Tavizna y al Castillo de Aznalmara. Presenta una variante que consiste en desviarse a la derecha, conectar con el Sendero del Salto del Cabrero y volver a Benaocaz atravesando nuevamente el arroyo Pajaruco, pasando un atractivo puente antiguo. Dicha variante tiene 4 kilómetros con una dificultad baja-media y 1 hora 30 minutos de duración.
Benaocaz es siempre un buen inicio. Sus calles y su Barrio Nazarí constituyen un adecuado preámbulo a este recorrido que nos acerca a otro testigo de la época de frontera, el castillo de Aznalmara, atalaya casi inalcanzable que divisaremos al final del sendero Ojo del Moro. El recorrido trascurre por un terreno calizo y pedregoso hasta llevarnos a una abandonada calera. Después descubriremos los saltos de agua del arroyo del Pajaruco, que hace honor a su nombre cobijando pájaros que escucharemos. Y a la vuelta, otra vez Benaocaz, desde donde recorreremos otros senderos.

Atardecer en el Ojo del Moro por la Mirada Sólida
A un kilómetro de Benaocaz, en una curva de la carretera de Ubrique, encontraremos una señal que nos indica el inicio de este sendero. Es también el lugar donde dejar el vehículo y acceder a un estrecho carril que nos conduce por una zona con segundas residencias y alguna finca dedicada a la ganadería y a la cría del cerdo ibérico. En unos minutos llegamos a Los Chozos, complejo turístico que dejaremos a nuestra derecha, para proseguir, ya por una senda, hasta un puente que cruza el arroyo del Pajaruco [2]. Este arroyo es estacional, lleva agua solo en épocas de lluvias, comportándose como una torrentera.
Ya en el otro margen, avanzamos por una senda bien marcada en donde encontraremos algunos hitos que balizan el sendero. Será recomendable llevar botas de montaña, ya que el firme tiene muchas piedras que pueden castigar en exceso nuestros tobillos si no los llevamos protegidos. Al poco nos encontraremos con una angarilla de madera que tras cruzar volveremos a cerrar (pauta que seguiremos en éste y en todos los senderos).
Un poco más adelante llegaremos a una calera, hoy en desuso. Un panel aquí colocado nos explica el proceso de obtención de la cal, actividad que estuvo extendida por estas sierras hasta hace unas décadas. Tras esta parada, proseguiremos nuestro camino. El sendero continúa y pasamos por otra angarilla. Frente a nosotros el valle se abre permitiéndonos unas fabulosas vistas, a la vez que el itinerario comienza a alejarse del cauce del arroyo, ganando altura. A nuestra izquierda tenemos Sierra Alta. Podemos ver desde esta parte del recorrido la fuerza erosiva del arroyo del Pajaruco a nuestros pies. En algunos tramos, este arroyo tiene caídas de agua de más de diez metros.
Estamos en una zona de abundante vegetación, donde destacan acebuches y lentiscos, con formaciones a veces compactas, de decenas de metros cuadrados. Después de unos pocos metros de subida, el terreno se nivela. Frente a nosotros podemos ver, el valle del río Tavizna con el Monte Higuerón, y el castillo de Aznalmara dominando el paisaje desde la cima de un empinado cerro. Aquí acaba nuestra sencilla y cómoda ruta. La vuelta la haremos por el mismo sendero que hemos tomado para llegar hasta aquí.
Fuente: Consejería de Medioambiente de la Junta de Andalucía
Sendero rio Hozgarganta
Situación
Desde Jimena, junto al molino de Rodete, se encuentra el inicio. Otras opciones son: por el camino de la Encubierta, accediendo a la mitad del recorrido, o hacerlo en sentido contrario al aquí descrito, por lo que empezaremos en la pista que sale a la izquierda de la carreterra de la Cruz Blanca, donde resulta cómodo encontrar aparcamiento, y evitando así el fuerte desnivel que se describe en el texto.
Dificultad: Baja
Recorrido
4km de trayecto circular
Duración:
3 horas
Descripción
El sendero discurre por los alrededores de este río y muy cerca del pueblo de Jimena de la Frontera. Nos permite reconocer una forma de energía limpia y tradicional para nuestros antepasados, los molinos. Nos encontraremos un enorme canal de agua, el Cao. Éste fue construido a finales del siglo XVIII para hacer funcionar una fundición de hierro conocida como la Fábrica de bombas, que sirvió para asediar Gibraltar y posteriormente fue reconvertido para la muela de trigo.
Territorio de frontera, con su fortaleza dominando el valle; la fábrica de artillería, con los restos de una fundición siderúrgica pionera; los molinos harineros, con sus ingenios hidráulicos asomando a las aguas del río Hozgarganta, son atractivos sobradamente suficientes para recorrer este sendero, a veces excavado en dura roca, otras, por apacibles orillas que nos permiten disfrutar del que puede ser el último río virgen de Andalucía.
Un río atractivo por su naturaleza y cargado de historia, especialmente a su paso por Jimena de la Frontera. Tres posibles inicios tiene este sendero, describiéndose aquí el recorrido desde su acceso más al sur, que desciende desde Jimena, en dirección al río, hasta la la Pasada de Alcalá. Inmediatamente después, nos encontraremos con el molino de Rodete.
El camino discurre paralelo al río Hozgarganta y al enorme cao, canal de conducción de agua, de la Real Fábrica de Artillería de Carlos III, que alimentaba el azud, presa de contención que tendría que asegurar el suministro de agua para el movimiento de los fuelles de aire de la fundición. Su difícil emplazamiento, la estacionalidad de las aguas, la mala calidad de los minerales y las propias vicisitudes del reino obligaron a su cierre en poco tiempo (1789). Pero parte de su infraestructura fue aprovechada para el importante molino harinero de Rodete.
La proximidad del agua permite el cultivo de huertos y la existencia de una vegetación propia de ribera, entre la que abundan las adelfas. Más alejados del cauce, algún eucalipto, algarrobos, acebuches, alcornoques y quejigos dan sombra al sendero. El camino, ahora empedrado, nos ofrece dos alternativas. La primera, en pendiente, es la vereda conocida como La Encubierta, que nos acerca al pueblo entre huertos y sombra suficiente, pasando por la fuente del mismo nombre [9], donde podremos refrescarnos antes de afrontar el último tramo.
Después, el recorrido se va alejando de las inmediaciones del río para conectar con una pista forestal que, tras un fuerte desnivel, nos conducirá cerca de la salida del pueblo, punto en el que finaliza el sendero.
Fuente: Consejería de Medioambiente de la Junta de Andalucía
La Subida al Algibe
Situación
Por la carretera A-375, Alcalá de los Gazules-Ubrique, se llega al área recreativa de El Picacho, en el Km 30. Justo enfrente del aparcamiento parten varios senderos, uno de los cuales es el que asciende hasta El Aljibe.
Dificultad: Media-Alta
Recorrido
13 Km de trayecto lineal
Desnivel: 600 metros.
Duración:
3 – 4 horas.
Descripción
Aunque de cierta dificultad debido a su longitud y desnivel, este sendero, que para ser recorrido necesita autorización, asciende al punto más alto del parque natural, recompensando sobradamente nuestro esfuerzo. Ruta de antiguos carboneros y acceso actual de corcheros, el camino conoce todavía el paso de herraduras arrieras que penetran en el alcornocal o atraviesan esta sierra, con sus cargas de corcha a cuestas.
A vista de pájaro, conoceremos gran parte de estas tierras y a quienes las pueblan. El inicio de nuestro sendero se encuentra en el área recreativa El Picacho. Tras unos primeros pasos, nos encontramos con una laguna, uno de los lugares de mayor belleza yencanto, rodeada de alcornoques, quejigos, acebuches, lentiscos y, al fondo, el imponente Picacho.
Iremos rodeando la laguna y al poco tiempo descubriremos los restos de un antiguo horno de pan, restos muy significativos de la actividad humana en este espacio natural. Cruzaremos por un puente de madera el arroyo de Puerto Oscuro, tributario del río Barbate, donde podremos observar la vegetación de ribera, con los alisos y adelfas como especies más representativas. La vereda está bien marcada y nos conducirá hasta la pista forestal. Aquí el sendero se divide en dos, el ascendente conduce al Picacho, pero nosotros continuaremos por la pista asfaltada hasta llegar al refugio que será un buen lugar para concedernos un pequeño respiro y continuar luego, por el camino que lo bordea, hasta la cumbre del Aljibe.
Si vamos atentos, a la izquierda podremos encontrar una fuente y, en sus inmediaciones, algún ejemplar de acebo. Poco después, la pista se bifurca con las crestas de la sierra ya al alcance de la mano. Seguiremos siempre hacia la izquierda, siempre subiendo y confiando en la recompensa de disfrutar, desde lo más alto, de las vistas que se nos vienen anunciando durante el ascenso.
Hemos llegado a la cumbre del Aljibe, desde la que tendremos, si las nieblas no lo impiden, las prometidas vistas, parecidas a las que deben tener las rapaces cuyos vuelos animan estos cielos. Justo al lado izquierdo hay otro promontorio, por cuya base hemos pasado anteriormente, conocido como la Pilita de la Reina.
Observaciones
Necesaria autorización para recorrerlo. Dirigirse a la oficina del Parque. Telf: 956 418601.
Llevar agua potable y vestimenta y calzado adecuados. Cerciorarse de la potabilidad del agua de las fuentes. La niebla puede resultar una dificultad añadida. El sendero permanece cerrado durante cazas selectivas y batidas controladas. Es frecuente el encuentro con ganado vacuno.
Fuente: Consejería de Medioambiente de la Junta de Andalucía
Subida al Picacho
Situación
El acceso al sendero se encuentra justo enfrente del área recreativa de El Picacho, en el km 30 de la carretera A-375 (Alcalá de los Gazules-Ubrique).
Dificultad: Media
Recorrido
2,6 km lienales
Desnivel: 500 metros
Duración:
3 horas
Descripción
Alcornoques, encajonados arroyos con una vegetación fascinante y una maravillosa panorámica de la provincia de Cádiz, son motivos más que suficientes para lanzarnos a la Subida al Picacho. El Parque Natural Los Alcornocales esconde mil y un secretos, que ahora, con este sendero que la Consejería de Medio Ambiente pone a su disposición, puede desvelar.
Comenzamos nuestro recorrido frente al Área Recreativa El Picacho. algarrobos , lentiscos y acebuches acompañan a majestuosos ejemplares de encinas, alcornoques y quejigos. A sus pies nos encontramos con la Laguna del Picacho. Esta laguna es muy importante para los animales del bosque ya que aquí bajan en búsqueda de agua y alimento. Anfibios, reptiles, insectos y plantas acuáticas habitan sus aguas verdosas.
En el camino nos vamos a encontrar con algunos restos que nos hablan de los antiguos trabajos que aquí se desarrollaban. Cerca de la laguna pasamos junto a un antiguo horno de pan. A partir del trigo que se cultivaba en la zona o bien se importaba de la campiña, se obtenía harina en los molinos. Con esta harina de trigo se hacían grandes teleras de 2 ó 3 Kg de pan que se introducían en los hornos y eran cocidos con leña.
A través de un puente de madera cruzamos el arroyo de Puerto Oscuro. Tras remontar Puerto Oscuro, la vista del majestuoso Picacho, nos da algunos indicios de la dificultad que aún nos queda por afrontar. Aún podemos tomar fuerzas para el ascenso en un bello bosque de alcornoques.
Tras el pequeño descanso, continuamos el ascenso. Curiosamente la falda del Picacho es serpenteada por algunos arroyuelos que han permitido que veamos, de nuevo, una vegetación parecida a la de la Garganta de Puerto Oscuro e, incluso, con algún bello ejemplar de rododendro… puede reconocerlo por sus hojas de un color verde intenso y forma de elipse. La subida se va haciendo cada vez más dura.
El alcornocal va a ir dejando paso a un pinar , con ejemplares centenarios y de un tamaño colosal. El matorral también ha cambiado… brezo, madroño, lentisco. En el Puerto de las Calabazas va a suceder un cambio excepcional en el paisaje: desaparecen los árboles, quizás encontremos alguna solitaria encina achaparrada, y el suelo se encuentra tapizado por una alfombra de matorral de pequeño porte.
Esta zona se conoce localmente como las herrizas. Los fuertes vientos y lo pedregoso del suelo impide el crecimiento de plantas de mayor tamaño. Pero estas duras condiciones han favorecido, por otro lado, la aparición de interesantes endemismos y especies singulares, como el atrapamoscas que como su propio nombre indica es una planta carnívora.
Disfrute de la oportunidad de ver desde arriba el vuelo de los buitres. Su elegante planeo aprovechando las corrientes de aire, le convierte en el rey de estos escarpes donde vive. La oferta de Uso Público en las proximidades nos permite conocer, a través de un sendero señalizado, el techo del Parque Natural: el Aljibe. Además, si desea profundizar en el conocimiento de la Garganta de Puerto Oscuro puede realizar el sendero del mismo nombre. Estos dos recorridos y la Subida al Picacho comparten inicio en el Área Recreativa El Picacho, a escasos metros del Aula de Naturaleza del mismo nombre.
Fuente: Consejería de Medioambiente de la Junta de Andalucía
Sendero del Salto del Cabrero
Situación
En la carretera A-372, de Benamahoma a Grazalema, un punto de referencia importante es el Puerto del Boyar, en el Km 49. Desde el mirador situado en este Puerto parte el sendero.
Dificultad: Media – Alta
Recorrido
9 Km lineales
Duración:
5 horas
Descripción
Este sendero, que parte de la población de Benaocaz y finaliza en un mirador, tiene el atractivo de permitirnos contemplar de cerca un paraje de naturaleza insólita, El Salto del Cabrero. Éste es uno de los enclaves más representativos de la Sierra de Grazalema, cuyo nombre hace referencia a una falla de impresionantes paredes verticales (ochenta metros de caída) separadas entre sí por una distancia de cincuenta metros.
Desde el Puerto del Boyar, llamará nuestra atención este desfiladero con cotas cercanas a los mil metros, que iremos viendo cada vez más cerca a medida que recorramos este sendero. Que éstas sean tierras de cabreros no nos resultará extraño, dada sus características, pero necesitaríamos dejarnos convencer por las leyendas para creer que uno de ellos, portando una cántara de leche para su hijo enfermo o huyendo de un prestamista, lograra dar este salto de una a otra cumbre del desfiladero, casi gemelas y separadas unas decenas de metros.
Partiremos desde el puerto del Boyar (1.109 m), que se encuentra a unos tres kilómetros y medio de Grazalema, en la carretera que va hacia Benamahoma y El Bosque. Cerca del mirador nace el río Guadalete, que es donde comienza este sendero. El carril discurre por la falda noroeste de la Sierra del Endrinal, con vistas de la depresión del Boyar, a nuestra derecha, hasta llegar a un bosquete de pinos, después sustituidos por encinas, quejigos y majuelos, con matorral compuesto por aulaga, tomillo, cardo de espinas amarillas, algún que otro eléboro, etc.
Cruzaremos la primera cancela, dejándola como la hayamos encontrado, (abierta o cerrada, pauta que seguiremos en todos los casos) y descenderemos brevemente para después subir otra vez. Desde este pequeño alto [2] veremos, de izquierda a derecha, la casa de las Albarradas, detrás el Salto del Cabrero, más detrás aún, la Sierra de la Silla, el Embalse de los Hurones y el de Guadalcacín, el Cerro de las Cuevas, la Sierra de Albarracín, el Embalse de Bornos y casi a nuestra espalda la gran mole de la Sierra del Pinar.
Seguiremos por el carril, flanqueado a la izquierda por unos tajos donde gustan cobijarse los aviones roqueros, las chovas piquirrojas o los roqueros solitarios. Cruzamos primero una cancela para después llegar a una angarilla, y a partir de ella empezar a subir. Cuando se suaviza la cuesta, veremos a nuestra derecha la Fuentezuela, con las ruinas de una casa junto a una era, y más abajo, una zona desforestada donde se cultivaban los cereales, junto a un abrevadero para el ganado. El sendero sigue en ascenso, a la derecha y después a la izquierda, hasta llegar a una alambrada, con una nueva angarilla, con carteles de coto privado de caza. Si cruzamos el llano que hay frente a ella, tendremos una panorámica del Salto del Cabrero.
De vuelta al sendero, y tras cruzar una pared de piedra descenderemos por una zona donde predomina la piedra caliza. Llegaremos a un llano rodeado de montañas; al suroeste de dicho llano baja una vereda que nos dejará justo en el filo de la pared suroeste de la falda, punto estrella de la ruta, desde el que se ve el fondo del desfiladero.
Volveremos al llano para tomar dirección sur y subir al histórico puerto de Don Fernando, con Benaocaz cada vez más cerca. Un poco más adelante, encontramos una calera, donde se obtenía la cal con que se pintaban las fachadas de estos pueblos blancos, con paneles que nos ayudan a comprender mejor dicho proceso. A partir de aquí empezamos una fuerte bajada que tras unas cuantas cancelas nos llevará al arroyo Pajaruco, el cual cruzaremos por un coqueto puentecito, desde donde sólo nos queda un pequeño paseo y la última cancela para llegar a nuestro destino: Benaocaz.
Fuente: Consejería de Medioambiente de la Junta de Andalucía
Sendero del Pinsapar
Situación
A un kilómetro del cruce de la carretera A-372, El Bosque – Grazalema, con la CA-9104, en dirección Zahara de la Sierra, un área de descanso a pie de carretera con aparcamientos nos marca el inicio del sendero.
Dificultad: Media
Recorrido
11,2 km
Duración:
4,5 horas
Descripción
Para llegar al inicio del sendero desde Grazalema tomar la A-372, hacia Benamahoma. Tras recorrer 1,5 km girar a la derecha y tomar la CA-9104 hacia el Puerto de la Palomas. El acceso al sendero se encuentra a un kilómetro a la izquierda de la carretera.
Iniciamos el camino que une Grazalema y Benamahoma con una ascensión por la ladera norte de la Sierra del Pinar, que permite observar en la lejanía Grazalema, Ronda y la Sierra de las Nieves e incluso Sierra Nevada. El atractivo principal reside en contemplar los pinsapos que, primero, aparecen dispersos, y después, en la zona de umbría, se convierten en un bosque frondoso, denso, tupido, y mágico. Este sendero tiene acceso restringido.
Este sendero nos sumerge en el bosque de pinsapos, abeto singular que propició la declaración de estas sierras como Reserva de la Biosfera y Parque Natural, ¿porqué tiene tanta importancia este abeto? ¡Subamos al pinsapar y veámoslo! Recordad que este itinerario se encuentra en la Zona de Reserva de este Parque Natural por lo que se necesita obtener autorización para realizarlo.
Nuestro sendero comienza en el lugar conocido como Las Canteras o Los Areneros debido a las canteras que aquí se encuentran, a un par de kilómetros de Grazalema, en la carretera que sube al Puerto de las Palomas. Comenzamos a ascender entre pinos de repoblación que han permitido frenar la alta erosión del suelo provocada por las intensas lluvias. De hecho, esta zona posee uno de los índices pluviométricos más altos de España.
Ganamos altura, hasta alcanzar el Puerto de las Cumbres, paso natural a la vertiente norte de la sierra del mismo nombre. Desde aquí la vista es soberbia, permitiendo ver la Serranía de Ronda a nuestras espaldas y una gran extensión de la Zona de Reserva delante nuestro. Divisaremos también el Torreón, el pico más alto de la provincia de Cádiz, y algunos pinsapos que anuncian la proximidad del bosque. Los pinos dejan paso a la vegetación de altura: piornos, majuelos, arces y endrinos. Con algo de suerte y, si vamos en silencio, podremos ver alguna cabra montés sobre las rocas.
Los pinsapos comienzan a ser más numerosos y, tras una curva del sendero, vemos el pinsapar en toda su magnitud bajo la atenta mirada de El Torreón. Desde este punto el camino comienza a descender. Al poco nos adentramos en el pinsapar [4] y lo primero que llamará nuestra atención es la escasa luz.
La senda desciende siempre y pasa por varios canchales, ganando, poco a poco, anchura para convertirse en senda de tierra. Los pinsapos ceden el protagonismo a los quejigos y, así, salimos del pinsapar. Estamos en el Puerto del Pinar, a la izquierda una señal orientativa nos desviará porun sendero recientemente habilitado hasta llegar a la pista forestal. A nuestras espaldas podemos ver la cara norte de la Sierra del Pinar, con los pinsapos creciendo en casi toda su empinada ladera. Tomamos la pista de nuestra izquierda, que desciende buscando la pequeña población de Benamahoma. Sobre los tajos de la sierra será posible ver a las chovas y los buitres volando en círculos, como observándonos atentos.
La pista forestal discurre entre un fantástico bosque mediterráneo, donde abundan los quejigos, las encinas, los lentiscos, y algún pinsapo suelto que nos recuerda de dónde venimos.
Continuamos descendiendo y pasamos junto al camping, llegamos a una cancela donde termina nuestro sendero o empezaría si nos aventuráramos a hacer el recorrido al contrario. Seguimos y pasamos junto al cementerio y, en un par de minutos, llegamos a El Nacimiento, en Benamahoma, fantástica surgencia de aguas subterráneas, junto a la piscifactoría, donde nace el río Majaceite. A escasos metros tenemos el Ecomuseo del Agua, instalado en el antiguo molino del Nacimiento o de Los Capitalistas, donde podemos obtener información sobre el parque natural.
Observaciones
Autorización especial necesaria. Solicitar en el centro de visitantes El Bosque. Tel. 956 709 733.
Fuente: Consejería de Medioambiente de la Junta de Andalucía
Sendero Llano del Rabel
Situación
El sendero comienza en la carretera que une las localidades de Grazalema con Zahara de la Sierra, en el Km 8 (cerca del puerto de los Acebuches) Una pista forestal nace en esta carretera y, tras pasar una verja estaremos en el sendero.
Dificultad: Media
Recorrido
10,370 Km Trayecto lineal
Duración:
4 horas
Descripción
Este sendero (también llamado Llanos del Revés) parte desde las proximidades del Puerto de Los Acebuches, para adentrarse dentro del Área de Reserva del Parque Natural y alcanzar la umbría de la Sierra del Pinar. Poco a poco nos acercaremos al Pinsapar y no nos será difícil observar a alguno de los buitres leonados que pueblan en la cercana Garganta Verde. Para realizar el itinerario es necesaria autorización de la Consejería de Medio Ambiente.
Este sendero nos llevará al interior de la Zona de Reserva por un trazado suave y de buen firme, lo que lo convierte en un paseo muy adecuado para niños, personas mayores y grupos. Llegaremos al bosque de pinsapos por un camino densamente poblado de vegetación mediterránea que cobija una gran variedad de fauna. Al fondo veremos la Sierra del Pinar, donde destaca la silueta de El Torreón, y, aún más arriba, el vuelo impecable de los buitres.
El sendero comienza en las cercanías del Puerto de los Acebuches, en la carretera que une Grazalema con Zahara de la Sierra. Tras cruzar la cancela tomamos la pista forestal, la cual seguiremos hasta el final del recorrido. Pronto se alcanza un punto desde donde vemos el camino que nos queda. Desde aquí, la pista discurre por el contorno de la montaña, paralela al arroyo del Pinar, desarrollándose a ambos lados de la misma un espeso matorral compuesto de encinas, lentiscos y olivillas.
En este primer tramo encontraremos una antigua calera, construcción abundante en el territorio, y varios cortafuegos, cuya misión es proteger la frágil Zona de Reserva, de alto valor ecológico donde el pinsapo ha encontrado uno de sus últimos refugios de supervivencia. La pista forestal cruza un arroyo y comienza a ascender suavemente, y al llegar a la altura de un cerro muy característico con forma cónica, aparecen algunos pinsapos dispersos aprovechando la umbría.
Algunos quejigos se asoman a las cercanías del arroyo, donde la humedad es mayor, formando interesantes bosquetes. Las moles calizas de la Sierra de Zafalgar se erigen a nuestra derecha. Muchas rarezas botánicas se esconden en la Zona de Reserva de este parque natural. Como curiosidad, tras el cerro El Montón se encuentra un alcornocal ubicado sobre las calizas, una situación excepcional, ya que el alcornoque es más habitual en suelos más ácidos como los de las areniscas, pero las abundantes precipitaciones hacen que se encuentren lavados y descalcificados permitiendo, así, el crecimiento de este árbol.
Tras una curva, se abre frente a nosotros los Llanos del Rabel y a la derecha veremos un vivero forestal. Lo primero que llamará nuestra atención será el anfiteatro natural formado por la Sierra del Pinar, con sus abruptos relieves, y el pinsapar. El Torreón se yergue majestuoso sobre el llano. Este pico, también llamado Pinar, con 1.648 m es la cota mas elevada de la provincia de Cádiz.
Llegaremos a una fuente de frías aguas. Frente a ella, hay una señal que nos indica el bucle final de nuestro recorrido, diseñado para conocer el pinsapar en su parte baja, donde se mezcla con quejigos y encinas. La pista forestal continúa a la derecha pero no está abierta al público, sólo se utiliza para gestión de la zona de reserva. La vuelta la haremos por la misma pista forestal que tomamos para llegar hasta aquí.
Observaciones
Autorización necesaria .Solicitar en centro de visitantes El Bosque, tel. 956 70 97 33.
Fuente: Consejería de Medioambiente de la Junta de Andalucía
El rio Majaceite
Situación
Para llegar al sendero, una vez nos encontramos en El Bosque, tomaremos un camino que comienza enfrente de la plaza de toros, junto al hotel Las Truchas. Tras recorrer unos 600 metros por este camino llegamos al inicio del sendero, próximo al albergue juvenil.
Dificultad: Baja
Recorrido
4,34 Km
trayecto lineal
Duración:
2 horas
Descripción
Es un agradable paseo desde El Bosque a Benamahoma, en el cual acompaña el río Majaceite, que, en su cabecera, es llamado El Bosque y es hábitat de las esquivas nutrias. Nos deleitará un excelente bosque de galería; chopos, fresnos y olmos, y observar los intentos de aprovechar el curso de agua para generar energía y así, veremos molinos y la “Eléctrica de la Sierra”, antigua central. Muy recomendable es la visita al Ecomuseo de Benamahoma.
Es, sin duda, uno de los senderos más practicados del parque natural de Grazalema. La facilidad de su recorrido y el hermoso paraje que atraviesa lo hacen idóneo como paseo para familias enteras. Las dos poblaciones, Benamahoma y El Bosque, principio y final que une, son otro atractivo añadido. En ambas, podremos disfrutar de sus calles y caseríos serranos enclavados en un paisaje rebosante de naturaleza y con una oferta de restauración y alojamiento que nos permitirá prolongar la jornada y nos animará a volver para seguir conociendo sus excelencias.

Comenzaremos el sendero junto a la Venta El Bujío, donde tras pasar un puente de madera sentiremos el sonido y frescor del río Majaceite que nos acompañara a lo largo del itinerario. Este río también se conoce como río El Bosque. El río Majaceite nace cerca del Ecomuseo del Agua, Molino de Benamahoma, en el Nacimiento de Benamahoma y con el aporte las aguas de los arroyos de la Breña del Agua y del Pinar. Junto al Ecomuseo había un antiguo batán, donde se trataba y tejía la lana, como las conocidas Mantas de Grazalema, convertido en piscifactoría para la cría de truchas.
Era el agua, constante durante todo el año, la que permitía el funcionamiento de la maquinaria del batán y del molino harinero, y la que hoy nos procura un ambiente fresco y un bosque de ribera que, poco a poco, iremos recorriendo. Tras cruzar el puente al Majaceite se le unen también las aguas del arroyo del Descansadero. El camino nos lleva a otro batán, y poco después a las ruinas de otro molino que conserva en su interior la piedra que servía para moler el grano.
A poco tiempo que caminemos, estaremos rodeados de un bosque de galería, así llamado porque al crecer en ambas orillas y elevarse sobre el cauce forma un túnel vegetal de gran belleza y frescura. Los chopos, sauces, adelfas, zarzaparrillas, rosales, zarzas, clemátides y madreselvas entre otras, crecen tan apretadas que hacen impenetrable las orillas del río, proporcionando un seguro refugio a la abundante fauna que aquí reside. Dentro del agua veremos barbos, truchas y culebras de agua y si la fortuna nos acompaña incluso la esquiva y precavida nutria, máxima estrella de la fauna de río.
El sendero discurre encajado entre la Sierra del Albarracín (997 m.) a su izquierda y la Sierra del Labradillo (1.109 m.), a su derecha, donde divisaremos un canchal y un canal a media ladera por donde se conducía el agua hasta una represa. Desde aquí el agua baja por un tubo de metal aprovechando su caída para producir electricidad, en la fabrica de luz, edificio que encontramos al paso del sendero. La fabrica dejó de funcionar en el año 1963.
A partir de la Fabrica de Luz nuestro sendero conecta con un carril que nos lleva al jardín botánico El Castillejo donde se encuentra representada la toda la flora de nuestro parque natural, nosotros seguiremos junto al río, por el sendero, que ahora discurre por una vega en la que los árboles de ribera ceden el sitio a cultivos, aunque se mantienen olmos y fresnos en las orillas.
Veremos en la margen izquierda una gran casa: es el Molino de Arriba. La vegetación del río se va abriendo y en los claros podremos observar dehesas, olivos y sembrados en la orilla derecha, y huertas en la izquierda. Pasamos por una zúa, que todavía cumple su función: embalsar el agua para, mediante canales o caos, ser conducida a los batanes y molinos que aprovechaban su fuerza motriz. La mayor frecuencia de casas nos anuncia la llegada al pueblo. La bienvenida a El Bosque nos la dará otra piscifactoría truchera. Al final del sendero llegaremos al Molino de Enmedio, hoy convertido en albergue. Yafuera del itinerario existe un tercer molino, El Molino de Abajo, que es el único visitable y con su mecanismo en uso.
Fuente: Consejería de Medioambiente de la Junta de Andalucía
Sendero de los Llanos del Republicano
Situación
El inicio se inicia nada más salir de Villaluenga del Rosario en dirección a Grazalema, a la derecha, junto al Hostal Villaluenga. Hay que seguir esta cañada que es la que recorre el sendero hasta los Llanos.
Dificultad: Baja
Recorrido
3,9 Km
Duración:
2 horas
Descripción
El recorrido parte desde las inmediaciones de la Ermita de Villaluenga del Rosario y finaliza en el enorme llano que da nombre al sendero. En este lugar predomina una sensación de aislamiento, paz y sosiego que nos acompaña durante todo el recorrido.
Al final del sendero se encuentra la Sima del Republicano, a la que deberemos acercarnos con las debidas precauciones. Dada la presencia de ganado vacuno, no debemos olvidar cerrar las cercas a nuestro paso.
Fuente: Consejería de Medioambiente de la Junta de Andalucía
Camino de los Charcones
Situación
Saliendo de Grazalema en dirección Benamahoma por la A-372, a unos 350 metros hay un puente sobre el río Guadalete. Justo aquí comienza el sendero.
Dificultad: Baja
Recorrido
1,8 Km
Duración:
0,45 horas
Descripción
Este sendero parte de las inmediaciones del campo de fútbol de la población de Grazalema, adentrándose por una repoblación de pinares efectuada por la Consejería de Medio Ambiente. Discurre paralelo al cauce del río Guadalete, que nace en el próximo Puerto del Boyar y finaliza en el mirador existente en este punto. Desde aquí tenemos vistas de la Sierra de las Cumbres como las de la fotografía.
Fuente: Consejería de Medioambiente de la Junta de Andalucía
Sendero de la Calzada Romana
Situación
El inicio del sendero se encuentra en Benaocaz, justo enfrente del acceso central de los tres que posee el pueblo desde la carretera A-374.
Dificultad: Baja
Recorrido
2,9 Km
Duración:
1 hora
Descripción
Este sendero nos lleva desde Benaocaz a Ubrique a lo largo de una calzada romana en buen estado de conservación -de cuyos orígenes podremos informarnos en una señal- y constituye una de las excursiones más típicas del Parque Natural. La parte final, hacia Ubrique, se adentra en un encinar con algunas explotaciones ganaderas. Ya en esta población, merece la pena acercarse, entre otros sitios de interés, a admirar alguna de sus típicas fuentes.
Este sendero conjuga naturaleza y cultura.Un único patrimonio, natural y cultural, que nos permite conocer parte del parque desde Benaocaz a Ubrique, y la historia de su poblamiento. Desde el Salto de la Mora, la ciudad romana de Ocuri se asoma al sendero, mientras la desaparecida villa de Archite apenas deja ver sus restos. Camino de piedra por el que viajaron hombres e ideas, ejércitos, mercancías e ingenios y que unía la sierra con las costas gaditanas y malagueñas.
El recorrido comienza frente a la marquesina de autobuses de Benaocaz, típico pueblo blanco serrano en el que podremos visitar el barrio nazarí o el ecomuseo histórico El hombre y la sierra. Antes de echar a andar podemos ver, al frente, el contorno de la Sierra de la Silla y hacia el Sur, el Aljibe y el Picacho, ambos en el cercano Parque Natural Los Alcornocales. El sendero desciende y al poco tiempo cruzamos un puente sobre el arroyo Seco donde encontramos una señal que nos explica la técnica utilizada para la construcción de las calzadas romanas.

Calzada Romana por Juande
En este primer tramo, el sotobosque de alrededor, denso y compuesto por lentiscos, aulagas y retamas, marca los límites del camino y se convierte en refugio ideal para las pequeñas aves y en lugar de pastos de reses vacunas. Tras cruzar una angarilla, comenzamos a atravesar un fantástico acebuchal, el resto de la flora está compuesta por lentiscos, algarrobos, y olivos. En las cercanías se encuentra el lugar donde debió asentarse la antigua población de Archite.
En la parte alta de la calzada (cerca de Ubrique) se observan algunas plantas aromáticas como el poleo, que convive con otras como el palmito o las adelfas. En toda la zona abundan y se pueden observar algunas especies de aves, siendo las más comunes las currucas, los jilgueros y los pinzones.
La calzada pierde altura rápidamente en algunos tramos y, tras una curva, divisamos el pueblo de Ubrique, conocido internacionalmente por su industria de la piel. A la derecha, vemos un pequeño macizo conocido como el Salto de la Mora. En dicho lugar se encuentra ubicada la ciudad romana de Ocuri, impresionante conjunto del siglo II a. de C.
Coinciden con nuestro recorrido el sendero de Gran Recorrido GR-7, o, en este tramo la calzada romana. El GR-7, de más de 6.000 kilómetros señalizados con balizas blancas y rojas, une esta provincia, desde Tarifa, con el Peloponeso griego. Seguiremos la calzada hasta llegar a la Piedra o Cabeza de Toro (cabeza de toro pintada en la roca), lugar donde la leyenda sitúa la batalla a pedradas entre los habitantes de Benaocaz y Ubrique por la talla de San Blas, que los últimos pretendieron robar para casar con la Virgen de los Remedios.
La calzada pasa a convertirse en carril y la existencia de diversas casas y huertos nos señala el final de nuestro sendero, Ubrique, uno de los mayores y más atractivos pueblos de la serranía gaditana.
Fuente: Consejería de Medioambiente de la Junta de Andalucía
Sendero Arroyo del Descansadero
Situación
Justo enfrente de la entrada alta al pueblo de Benamahoma, sobre la A-372, y junto a la parada del autobús, se encuentra el inicio del sendero.
Dificultad: Baja
Recorrido
1,2 km lineales
Duración:
35 minutos
Descripción
En este corto y cómodo sendero que une Benamahoma con el área recreativa Los Llanos del Campo, caminaremos cobijados por quejigos, encinas y algarrobos mientras multitud de pajarillos revolotean entre la vegetación. Nos acercaremos también al curso del agua y a la fuente del Descansadero, celebrando el encuentro con lugares escondidos entre una vegetación espesa que oculta las ruinas del molino del Susto. Al final, el área recreativa corona el recorrido permitiendo disfrutar de una jornada en pleno contacto con la naturaleza.
Este sendero puede hacerse en ambos sentidos: desde la entrada de Benamahoma en la carretera que une El Bosque con Grazalema, frente a una marquesina de autobús; o desde el área recreativa Llanos del Campo hacia Benamahoma. En el primer caso, la senda discurre entre una acequia, que canaliza el agua del arroyo del Descansadero hasta las huertas de Benamahoma, y un muro pequeño de piedra, linde de una finca que dejamos a nuestra derecha.
Superado el muro, encontramos un pequeño riachuelo, que cruzaremos si la corriente nos lo permite, para llegar a las ruinas de un antiguo molino conocido como el molino del Susto. Entre sus restos y la maraña verde que lo rodea, podemos ver alguna piedra (muela) abandonada, próxima a un salto de agua que da encanto y embrujo al lugar. En este tramo encontramos vegetación mediterránea compuesta por encinas, algarrobos y quejigos, además de higueras y sauces, junto un sotobosque de lentiscos, aulagas, jaras o ardiviejas, zarzaparrillas y diversas especies de orquídeas.
Guiados por la señalización, deberemos atravesar la carreteracon precaución, para volver a retomar el sendero ascendiendo muy suavemente, y acompañados del murmullo del agua del arroyo del Descansadero. A poca distancia, a nuestra izquierda, nos encontramos con los restos de una antigua calera, vestigio de cuando antaño se transformaba la piedra caliza de estas sierras en blanca cal, como la que exhiben aún las casas de sus pueblos.
Los juncos y adelfas nos guiarán hasta una pequeña fuente en mitad del recorrido. Se trata de la fuente del Descansadero. Dejándola atrás, avivarán nuestro olfato plantas aromáticas como lavanda, tomillo, manzanilla u orégano. Subiremos unos escalones entre álamos blancos a ambos márgenes de la carretera. A nuestra derecha vemos los restos de una antigua cantera y posterior escombrera, hoy sellada. Y a nuestra izquierda, también vestigios de la extracción de arenas blancas del terreno.
Desde aquí cruzaremos un par de cancelas hasta llegar al área recreativa Los Llanos del Campo. Junto al campo de juego, encontramos una señal que explica la ruta desde aquí a Benamahoma.
Las instalaciones del área recreativa Llanos del Campo nos permiten preparar una comida campestre y disfrutarla a la sombra. Está equipada con barbacoas (recordad que en tiempo de peligrosidad alta de incendios está prohibido hacer fuego), mesas y bancos de madera, donde podemos pasar un día de campo, respirando la tranquilidad del paisaje que nos rodea, e incluso, con algo de suerte, ver algún ciervo que la merodea.
Esta área recreativa acoge a principios del mes de junio la romería de Benamahoma. De ella parten otros itinerarios incluidos dentro de la red de senderos del Parque Natural Sierra de Grazalema, como El Tesorillo y Los Llanos del Berral.
Fuente: Consejería de Medioambiente de la Junta de Andalucía
Sendero del Torreón
Situación
Desde Benamahoma tomar la A-372, hacia Grazalema, en sentido este. Tras recorrer unos 5 km, el sendero se inicia a nuestra izquierda.
Dificultad: Alta
Recorrido
3,0 km lineales
Duración:
2 horas
Descripción
El Torreón (1.648 metros) es el pico más alto de la sierra del Pinar y el techo de la provincia de Cádiz. La ascensión a la cima, bastante dura, ofrece el atractivo de unas vistas incomparables de la Sierra de Grazalema, Los Alcornocales e incluso el litoral gaditano. La formación de bosque mediterráneo inicial deja paso a la roca desnuda en la cumbre, donde, con suerte, pueden verse cabras montesas. Este sendero tiene acceso restringido.
El sendero nos llevará al techo de la provincia gaditana. Formidable atalaya donde podremos contemplar una buena parte de Andalucía. Es un ascenso algo duro pero nos recompensará y tomaremos aliento en la cumbre con inmejorables vistas. Durante el ascenso, conoceremos formaciones geológicas características de terrenos calizos, y podremos avistar rapaces y coloridos pajarillos, mientras las cabras monteses brincan esquivas de piedra en piedra.
Encontraremos la señal de inicio de este sendero en el Km 40, aproximadamente, de la carretera entre Grazalema y Benamahoma. El sendero va por la Zona de Reserva de este parque natural, espacio con valores ambientales necesarios de conservar, aquí se restringen algunos usos y aprovechamientos de los recursos naturales, con el fin de proteger sus formaciones boscosas y geológicas, así como su interés paisajístico.
Tras cruzar una cancela, comenzamos a subir por una moderada pendiente. El sendero tiene colocadas piedras a modo de escalones para facilitar la progresión en este primer tramo. Si hacemos una parada y tomamos aire, veremos que estamos rodeados de mirtos, lentiscos y sabinas. La vegetación es abundante y la pendiente del terreno bastante pronunciada, lo que nos permite comprender por qué este itinerario está cerrado en los meses de verano dado el riesgo de incendios.
La vereda cambia de dirección y se torna algo más suave, aunque siempre ascendente, atravesando un espléndido bosque mediterráneo. Poco a poco las vistas se van ampliando y a nuestras espaldas podemos ver la Sierra del Aljibe, Bornos y su embalse. Nuevamente la pendiente se acentúa, y el sendero zigzaguea para ayudarnos a superar el desnivel. A nuestro alrededor revolotean currucas, carboneros y cogujadas.
Conforme ganamos altura, la vegetación es diferente. Esto se conoce como pisos de vegetación. A partir de los 1.400 m de altitud, las encinas y las sabinas se apoderan del suelo, acompañadas por la omnipresente aulaga. Sus portes son achaparrados debido a las duras condiciones climatológicas aquí reinantes. Un poco más arriba comenzamos a ver plantas propias de las altas cumbres, como piornos y arces. En los roquedos y pedregales encontramos algunas joyas botánicas.
El sendero cruza varias dolinas, depresiones donde el agua se infiltra y pasa a formar parte del agua subterránea, y cuyo suelo está formado por los paisajes kársticos.
Llegaremos a una zona de roquedo donde debemos extremar las precauciones, montones de piedras a modo de señal, nos marcan el camino y alguna marca de pintura para llegar a la cumbre. Finalmente y algo cansados, coronamos el Torreón. Con cuidado, podemos asomarnos a su cara norte y contemplar la grandiosidad de El Pinsapar a vista de pájaro.
Fuente: Consejería de Medioambiente de la Junta de Andalucía
Sendero La Bodega
Situación
En Zahara de la Sierra tomar el Camino de la Fuente, en sentido suroeste. Tras recorrer unos 500 m encontramos el cuartel de la Guardia Civil, desde donde se inicia el sendero.
Dificultad: Baja
Recorrido
0,9 km lineales
Duración:
20 minutos
Descripción
El sendero parte desde la fuente cercana a la piscina municipal de Zahara de la Sierra. Entre olivares, llega a las inmediaciones de un paraje conocido como La Bodega. Desde este punto se obtienen vistas inmejorables del Área de Reserva del Parque Natural, destacando la Garganta Verde, el Pinsapar y la Sierra del Pinar. De vuelta, la Sierra de Líjar, el embalse de Zahara-El Gastor, el Tajo del Lagarín y el Peñón de Zahara deleitarán también a nuestra vista.
Como su propio nombre indica, este sendero se dirige a La Bodega, finca que en otro tiempo funcionó como tal, dada la importancia del cultivo del viñedo que dominó estas tierras hasta la terrible plaga de la filoxera, en el s. XIX y que obligó a dedicarlas al olivar, que nos acompañará durante casi todo el trayecto. El recorrido resulta cómodo, tanto a pie como en bicicleta, con unas vistas excelentes de las huertas cercanas al arroyo Bocaleones y de la Zona de Reserva del Parque Natural Sierra de Grazalema.
Para acceder a este sendero, deberemos bajar por un camino de lajas de piedra, enfrente del cuartel de la Guardia Civil de Zahara de la Sierra, hasta llegar a la piscina municipal y a una fuente con lavadero, que es donde se inicia el sendero, señalizado como La Bodega.
El camino se encuentra flanqueado a ambos lados por huertos, donde principalmente veremos olivos y almendros. Después, deja de estar enlajado y pasa a ser un carril terrizo. Varios cortijos sobresalen entre las huertas. El camino comienza a ascender, mientras el paisaje se abre a la derecha, permitiéndonos unas vistas excelentes de la Sierra de Líjar con la población de Algodonales a sus pies, de las huertas de Bocaleones, y del arroyo del mismo nombre.
Es momento de tomar un respiro y mirar el paisaje que tenemos a nuestra espalda, para ver la inconfundible silueta de Zahara de la Sierra, con los restos del castillo y la torre vigilante sobre la colina. En los márgenes del camino nos encontramos con ejemplares de una planta, el zumaque, muy abundante en otra época. Al poco tiempo de reanudar la marcha, coronamos el puerto y el carril comienza a descender hasta llegar a una cancela donde terminará nuestro itinerario.
Antes, observaremos parte de la Zona de Reserva del Parque Natural, con su masa verde inconfundible de pinsapos; divisaremos la Sierra de Zafalgar, con el Cornicabra y el Cerro del Pilar como máximas cotas, Garganta Verde y Garganta Seca.
Si siguiéramos el arroyo Bocaleones hasta su cabecera, terminaríamos viendo cómo su caudal ha excavado la roca caliza dando lugar al impresionante Cañón de la Garganta Verde, pero pronto nos resultaría imposible continuar remontándolo, pues las pozas, desniveles y saltos de agua nos lo impedirían, siendo más recomendable hacerlo, con la autorización pertinente por ser zona de reserva, en sentido descendente por el sendero denominado Garganta Verde. Distinguiremos también, como una brecha en la mole caliza, la Garganta Seca, en la que el arroyo del Marrueco le cede sus aguas al Bocaleones para regar las huertas de más abajo.
La vuelta desde La Bodega la haremos por el mismo carril que hemos traído hasta aquí en dirección contraria.
Fuente: Consejería de Medioambiente de la Junta de Andalucía
Sendero Llanos del Endrinal
Situación
Para realizar este sendero hay que llegar hasta el camping de Tajo Rodillo, a la entrada de Grazalema. A unos 50 metros en dirección Zahara parte un camino que nos marca el inicio del sendero.
Dificultad: Media
Recorrido
2,2 Km
Duración:
1 hora
Descripción
Este sendero parte y finaliza en las inmediaciones del camping Tajo Rodillo, del que sale una vereda que nos lleva al corazón de la cercana Sierra del Endrinal.
Los restos de apriscos y refugios para pastores nos hablan de la importancia histórica que ha tenido y tiene en esta comarca la ganadería, actividad en la que destaca el queso elaborado con la leche de la cabra de raza payoya o montejaqueña.
Sendero del Tesorillo
Situación
Desde Benamahoma tomar la A-372, hacia Grazalema en sentido este. Tras recorrer unos 2 km encontramos el área recreativa Los Llanos del Campo, desde donde se inicia el sendero.
Dificultad: Baja
Recorrido
1,2 km. Circular
Duración:
30 minutos
Descripción
Desde la magnífica área recreativa Los Llanos del Campo, parten varios senderos que nos permiten realizar cortos paseos por esta zona del parque natural. El sendero El Tesorillo nos lleva a bellos y tranquilos rincones donde disfrutar del contacto con la naturaleza. Andaremos por un camino antiguamente transitado por los habitantes de la sierra. Entre ellos, los carboneros, que supieron aprovechar los recursos en una época en la que el carbón era una energía necesaria en todos los hogares y que no impidió que hoy el bosque siga permitiéndonos disfrutar de sus excelencias.
El sendero comienza a un par de kilómetros de Benamahoma, en el área recreativa Llanos del Campo, situada en la carretera que une El Bosque con Grazalema. Tras atravesar una primera cancela de acceso, buscaremos una segunda situada en la pared de piedra que la rodea, donde un cartel de inicio nos explica el recorrido. Tras cerrar la cancela, comienza una corta subida, de poco desnivel y con firme irregular, salvado en ocasiones con escalones.
La vegetación es muy frondosa, como podemos comprobar a nuestro alrededor. Enormes encinas mezcladas con quejigos centenarios sombrean nuestro sendero. Sin embargo, no será difícil encontrar algún pequeño llano con el suelo compactado y escasa vegetación, denominado alfanje, lugar donde se construían los hornos de carbón. Al terminar esta pequeña cuesta, en un rellano del terreno podemos ver unas construcciones abandonadas, muestra de otra actividad, la ganadera, también frecuente en la sierra.
Continuamos el sendero hasta llegar a un carril. Al frente tenemos la abrupta Sierra del Pinar, donde se encuentran la cota más alta de la provincia de Cádiz, con el Torreón, barrera contra la que se estrellan las nubes provenientes de El Estrecho, y que dan a esta sierra la mayor pluviometría de la Península Ibérica. Nosotros seguimos hacia la izquierda por una calzada empedrada, dicen que de época medieval, que era utilizada por los antiguos pobladores de la zona para sus desplazamientos entre las poblaciones de Benamahoma y Grazalema. Seguimos bajo la sombra de enormes quejigos salpicado por algún que otro pinsapo.
El sendero desciende suavemente y nos encontramos un banco de piedra, donde podemos descansar unos minutos y contemplar este increíble lugar. Aquí el silencio sólo es roto por el cantar de los pájaros y las ramas mecidas por el viento. Siguiendo el sendero veremos un gran álamo blanco en una curva de la carretera que une Benamahoma con Grazalema. Una señal orientativa nos indica cómo llegar de nuevo al área recreativa de los Llanos del Campo. Pero otra posibilidad sería tomar el sendero Arroyo del Descansadero, que nos llevaría, en una media hora, hasta la población de Benamahoma, donde podríamos visitar el Ecomuseo del Agua. Igualmente, desde el área recreativa parte otro itinerario incluido dentro de la red de senderos de este parque natural, el sendero Los Llanos del Berral.
Fuente: Consejería de Medioambiente de la Junta de Andalucía
Cañada Real los Ratones
Situación
A través de la A-381 de Jerez Los Barrios, salida 42 dirección Benalup-Casas Viejas km 1
Dificultad: Media
Recorrido
7,5 Km. Trayecto Lineal
Duración:
3 horas
Descripción
Es un trayecto lineal que comienza en el centro de visitantes El Aljibe, en la Carretera Alcalá de los Gazules-Benalup-Casas Viejas (CA-2228) y nos lleva a las orillas del embalse del Barbate.
Discurre según el trazado de tres vías pecuarias distintas: la primera la cañada real (CR) Los Ratones, que da nombre al sendero; la segunda la CR Jerezana o Marchantiega que nos lleva al futuro observatorio ornitológico; y la tercera, la CR de Mercegal, que nos acompaña hasta el final de este itinerario.
Comenzamos en el centro de visitantes, por la vía pecuaria que transita paralela a la carretera que conduce a Benalup, entre acebuches, lentiscos y unos enormes palmitos (única palmera europea). El matorral disperso facilita la visualización de paseriformes en su quehacer cotidiano. Tomamos la cañada real Marchantiega que nos llevará a una isleta de eucaliptos, chumberas y tarajes. La visualización de aves acuáticas dependerá del nivel de agua del embalse. Continuamos el sendero y nos desviamos a la izquierda por Mercegal, atravesando una zona desde la cual tenemos una estupenda vista del pueblo de Alcalá de los Gazules y sus alrededores (donde se ubica un mirador y un aparcamiento y donde también podemos comenzar este interesante sendero).
La Calzada Dehesa Boyal
Situación
Hasta Castellar de la Frontera por la A-405 (San Roque-Jimena de la Frontera). Desde allí, coger la CA-9201, dirección al castillo, dejando a nuestra derecha la venta La Jarandilla, punto de inicio del sendero.
Dificultad: Baja
Recorrido
6,0 km. Trayecto Lineal
Duración:
2 horas
Descripción
La Calzada es un sendero que nos acerca a un camino que se cree es de origen romano, y así es conocido por los habitantes de Castellar de la Frontera. Flanqueados por jaras, llegamos a un torreón cuya misión era la de vigilancia de este punto estratégico y, más adelante, a un castillo cuya construcción data del siglo X, por lo que tiene gran influencia musulmana. Resulta notable el que sea una fortificación habitada hasta nuestros días.
El trayecto que aquí se propone, de apenas dos mil seiscientos metros, nos dirige por una antigua calzada romana hasta lo alto de la fortaleza medieval de Castellar de la Frontera, y su próximo yacimiento arqueológico, siempre con amplias vistas sobre una naturaleza agreste, entre valles y bosques de alcornoques que marcaron la historia de estas tierras. Es una pequeña parte de un Gran Sendero internacional, el GR-7, que parte de Tarifa y llega hasta el Peloponeso griego, y aun a la otra orilla africana.
Pasada la venta y por el flanco derecho de la carretera, surge este camino empedrado, probablemente calzada romana trazada sobre un anterior sendero. Este tramo es uno de los mejor conservados de la zona. Los lugareños lo utilizaban habitualmente, manteniéndose en perfecto estado hasta que la población se traslada más abajo, debido a la construcción del embalse, y se funda Castellar Nuevo, en 1971.
Detendremos nuestros pasos en el mirador sobre la calzada, en el que entenderemos el porqué del estratégico emplazamiento del castillo y su fortaleza, dominando las aguas de los ríos Guadarranque y Guadiaro, en un territorio agreste donde la frontera cristiano-musulmana se estabilizó varios siglos. Las amplias vistas al campo de Gibraltar, con Castellar Nuevo y su inmenso término municipal, uno de los más extensos de la provincia por incluir el antiguo latifundio de La Almoraima, resultan verdaderamente espectaculares. Hacia poniente, en el otro lado, destaca la silueta del castillo que nos acompaña durante la subida.
El camino discurre ahora paralelo a la carretera hasta llegar al punto de información del parque natural, situado extramuros. Desde aquí, accederemos al recinto medieval por la puerta en recodo, y vigilados por la torre albarrana y el Alcázar del Conde, principal reducto defensivo.
Justo a la salida de la villa-fortaleza encontraremos un camino señalizado que la bordea, para ofrecernos sus fachadas norte y oeste, y que nos dirige a la Fuente Vieja. En las inmediaciones del castillo tendremos la oportunidad de reconocer tumbas antropomorfas de la época prerromana, excavadas en la roca. Para llegar a ellas, a unos mil quinientos metros, seguiremos la carretera hacia el norte, en dirección Puerto del Cardo, hasta encontrar la indicación pertinente. El recorrido es ahora circular, tomando siempre como punto de partida y llegada la carretera CA-0527.
Pero si quisiéramos andar más, podríamos recorrer los municipios de Tarifa, Los Barrios, Castellar y Jimena de la Frontera; o mucho más, los parques naturales del Estrecho, Los Alcornocales y Sierra de Grazalema; o todavía mucho, mucho más, recorrer entero este GR-7, que une, después de más de diez mil kilómetros, Tarifa con Grecia, y desde 2006 los dos continentes.
Fuente: Consejería de Medioambiente de la Junta de Andalucía
Ruta de los Molinos
Situación
Al final de la carretera CA-6201 (Alcalá de los Gazules-Patrite), se encuentra el inicio del sendero.
Dificultad: Baja
Recorrido
1,6 km. Trayecto Lineal
Duración:
1 hora
Descripción
Un auténtico paseo por una ruta que conoció un continuo trasiego de personas y bestias de carga (carboneros, descorchadores, ganaderos y, sobre todo, artesanos de la molienda), resulta atractivo suficiente en este sendero. La abundancia de arroyos propició un intenso desarrollo de la industria molinera, de la que encontraremos numerosos vestigios: acequias, muelas y molinos, en unos emplazamientos que obligaron a la creación de unos caminos y veredas que hoy podemos disfrutar en pleno contacto con la naturaleza y la historia.
Nuestro sendero comienza al final del tramo asfaltado de la carretera CA-6201 que en su día pretendía unir Alcalá de los Gazules con Jimena de la Frontera. Antes de llegar a este punto, habremos dejado a nuestra derecha los antiguos molinos de Acebuchal, del Nogal y del Olivar, como anticipo de los que iremos descubriendo. Una cancela peatonal y un primer panel informativo señalizan el inicio del recorrido, con sombra frecuente durante el bujeo (acebuches), y soleado el resto del trayecto. El camino discurre sin apenas desnivel y paralelo al río Rocinejo y al cao, o canal, que aportaba agua a los molinos, donde la arenisca desnuda y un ejemplar solitario de pino piñonero se convierten en una nueva referencia. Cuando alcanzamos un poco de altura, observaremos en la margen derecha del río las ruinas del molino de Castro de Arriba. Más adelante, en la otra vertiente y detrás de un gran eucalipto, divisamos los restos del de Castro de Abajo.
El camino se aleja del cauce del río para flanquear una garganta por la izquierda. Llamará nuestra atención el trazado excavado en la roca, lo que da idea de la intensa actividad de personas y caballerías que en su día tuvo esta ruta. Sobre el paisaje sobresalen, por su dureza, los tajos rocosos (tayones) y las delgadas y lisas lajas de piedra, aflorando entre la densa vegetación, y proporcionando un hábitat perfecto para el refugio y nidificación de numerosas aves, destacando la rapaz por excelencia de estas sierras: el buitre común, o leonado.
Nuestros pasos nos dirigen al arroyo del Montero, final de trayecto, por la vía pecuaria Vereda de Patriste a Jimena de la Frontera, usada para el traslado del ganado, para el descorche o para el carboneo, y tantas otras actividades que caben suponer por estas sierras.
Después de subir una loma y, entre acebuches y un matorral espinoso muy adaptado y característico de estos montes, nos encontraremos con una señal junto a una alambrada que nos indica el final del trayecto, justo en las ruinas de otro molino y de su casa aneja. Aguas arriba, otros molinos aprovecharon también el curso de la aguas para su funcionamiento. El arroyo del Montero continúa su curso, dibujando ahora un meandro, y recogiendo después en su descenso las aguas de las gargantas y arroyos que hemos ido conociendo. Más tarde, se fundirá con el río Rocinejo, que nos acompañó al principio de este sendero, para rendir tributo, finalmente, al río Barbate, que desde el cercano Picacho riega la zona occidental del parque natural.
Fuente: Consejería de Medioambiente de la Junta de Andalucía
Sendero Cerro del Tambor
Situación
En la N-340 a la altura del km 96 se toma la vía de servicio a la barriada Pelayo que lleva al aparcamiento del centro de visitantes Huerta Grande, en el se inicia el sendero.
Dificultad: Baja
Recorrido
6,1 km. Trayecto Lineal
Duración:
1,5 horas
Descripción
En el inicio del sendero está su primer atractivo: el centro de visitantes Huerta Grande, a caballo entre los parques naturales del Estrecho y Los Alcornocales. Pero sólo para empezar, ya que hay mucho más: todo un catálogo de naturaleza y paisajes de primera calidad, que bien se nos podrán manifestar en forma de plantas y animales, bien en combinaciones diversas formando ricos ecosistemas, bien mediante composiciones plásticas de panorámicas sólo concebibles en un lugar mítico como éste, tocado por la mano de Hércules, en el que dos continentes se miran y dos mares se tocan.
Desde Tarifa por la carretera nacional N-340 hacia Algeciras, poco antes de llegar a Pelayo, pasado el kilómetro 96, entraremos por una vía de servicio y veremos un aparcamiento donde comienza el sendero. Podemos bajar al centro de visitantes Huerta Grande para enlazar posteriormente con el sendero, o empezarlo a hacer directamente por la pista que sale hacia la costa. Atrás dejamos la sierra del Bujeo con el pico Luna (786 m), junto a los LLanos del Juncal, que domina toda esta comarca.
Tras unos ochocientos metros de suave bajada llegamos a un cruce donde debemos continuar por la derecha haciendo una curva cerrada. En este punto podremos empezar a divisar la costa africana, en la que destaca la imponente mole caliza del Jebel Musa (851 m). El camino hacia delante lleva a un grupo de casas y huertas, detrás de las cuales veremos el bosque de ribera de la Garganta del arroyo Marchenilla y, al fondo, el Peñón de Gibraltar.
A partir de un cruce entramos en la vertiente mediterránea del parque, donde su costa la conforman acantilados y playas de guijarros, frente a las playas arenosas y de suaves pendientes características de la zona occidental. Pasando los cortijos de la Joya, seguiremos bajando hacia el arroyo de Malaber, para cruzarlo por un pequeño puente y continuar en dirección sureste hacia una zona de matorral (lentiscos, palmitos, hérguenes…) y arbolado cada vez más abundante, formado básicamente por alcornoques y acebuches.
Las manchas de monte mediterráneo son discontinuas en la parte baja de la ladera que flanqueamos, dedicada en buena parte a pastos aprovechados por vacas y ovejas, que seguramente observaremos en el camino. Tras pasar algunas desviaciones hacia los ranchos que veremos a nuestra derecha, en un tramo en el que ganamos altura por los Canchos de los Parrales, en dirección oeste, nos dirigimos hacia el parque eólico que hay sobre la loma. Pasamos la entrada del mismo, y llegamos a un cruce desde el que parte una pista por la derecha hacia la desembocadura del río Guadalmesí.
Nuestra pista continúa hacia la línea de aerogeneradores de Cerro del Tambor, pero la dejaremos tomando una vereda que sale hacia la izquierda, por la ladera oriental del cerro, adentrándonos en una masa cerrada de matorral. Bajaremos hacia un antiguo bunker, ahora aprovechado como mirador, donde finaliza el sendero.
Desde el mirador obtendremos, si la visibilidad nos es propicia, majestuosas vistas de las dos orillas del estrecho de Gibraltar. A nuestra izquierda veremos la ensenada del Tomo y la Punta del Acebuche, antes del Peñón de Gibraltar y, frente a nosotros, África. Es, además, un buen lugar para el avistamiento de cetáceos. Los más frecuentes son los delfines, calderones y orcas, éstas coincidiendo con las migraciones de los atunes. También es posible otros gigantes del mar, como el cachalote o el rorcual común. La vuelta se puede hacer por el mismo camino, aunque también se puede considerar la opción de volver al puerto Turrado para pasarlo y bajar a la desembocadura del Guadalmesí (3,5 km), desde donde el sendero Colada de la Costa pude llevarnos hasta Tarifa.
Fuente: Consejería de Medioambiente de la Junta de Andalucía
Sendero Colada de la Costa
Situación
Desde Tarifa, dejando atrás el castillo de Sancho IV o Guzmán El Bueno, el sendero se inicia nada mas pasar la estación marítima.
Dificultad: Media
Recorrido
8,0 km. Trayecto Lineal
Duración:
3 horas
Descripción
Desde Tarifa, la ciudad más meridional de Europa, hasta la desembocadura del río Guadalmesí, transcurre el sendero paralelo a la costa. Es el inicio del litoral mediterráneo del continente, que afrontamos de cara al levante, de donde vienen las fuertes rachas de viento que veremos estampadas en los paisajes. En ellos, tierra, mar y aire tienen su particular encuentro. Podremos admirar el estrecho de Gibraltar, un lugar mitológico en el que concurren dos continentes Europa y África y dos mares, el océano Atlántico y el mar Mediterráneo.
El sendero comienza junto a la torre de la esquina sudeste de la muralla de Tarifa, a sólo trescientos metros de la estación marítima, coincidiendo parcialmente con la vía pecuaria que que le da nombre. Tomamos el camino paralelo a la costa, dejando atrás la ciudad. Momentáneamente nos alejaremos de la costa para cruzar dos pequeños puentes que salvan sendos arroyos, y volveremos a la línea de costa, que ya no abandonaremos en todo el recorrido.
La vegetación a nuestro alrededor es escasa, ya que es zona de pastizales y cultivos sometida a un severo régimen de vientos. Aún así, hay manchas de plantas leñosas en el regato y alrededor de los ranchos y casas diseminadas. Pasaremos otras vaguadas cubiertas parcialmente con ecualiptos y matorral. Veremos Monte Camorro a la izquierda con sus antenas y el edificio del emblemático Centro Zonal de Coordinación de Salvamento, conocido como Tarifa Tráfico, que desde hace ya casi veinticinco años atiende ininterrumpidamente el tránsito naval y su seguridad en uno de los lugares de mayor congestión del mismo en el mundo.
Avanzamos a unos setenta metros de la línea de costa por debajo de la vía pecuaria que durante siglos ha servido para el transporte de ganado entre Algeciras y Tarifa, que tiene la categoría de colada, que es la menor tras cañadas reales, cordeles y veredas, por lo que su anchura reglamentaria sería menor a veinticinco varas castellanas (unos veintiún metros). A la altura del cortijo de Barranco Hondo nos incorporamos a esta colada, por la que seguiremos gran parte del camino.
Tras cruzar el arroyo de Barranco Hondo, seguiremos la línea costera, en ocasiones por la vía pecuaria. Pasaremos cerca de otros cortijos y ranchos, así como de pequeñas zonas cultivadas protegidas con cortavientos vegetales. Mirando hacia la costa veremos cada vez mejor una superficie rocosa semisumergida. Son las llamadas plataformas de abrasión, o flysh, que se originan por el choque de las dos placas tectónicas que aquí convergen, y la desigual resistencia a la erosión de los materiales, uno más blandos (margas y arcillas) y otros más duros (calizas y areniscas).
Junto al Barranco de Oliveros encontraremos una cortijada que la colada rodea buscando el lugar adecuado para cruzar la arroyada. Nosotros volveremos a tomar el atajo por derecho, sin separarnos más de la costa para hacer lo propio. Y así pasaremos otras vaguadas más, hasta llegar a una mayor, que es la que drena el arroyo de las Viñas, en cuya cabecera, en la carretera nacional, está el conocido mirador del Estrecho.
Nuestro destino está ya a menos de dos kilómetros, en un río de mayor recorrido y categoría: el Guadalmesí, en cuya desembocadura está la vieja torre vigía junto a la que termina el sendero. Antes del monumento histórico, veremos un observatorio de aves migratorias, que nos da pistas sobre los muchos valores naturales que se unen a los culturales en este lugar privilegiado de la costa, a donde, por ejemplo, llegan las nutrias que se mueven entre los canutos del río en su cabecera, al pie de la sierra de la Luna.
Fuente: Consejería de Medioambiente de la Junta de Andalucía
Sendero de la Peña
Situación
Por la N-340 viniendo de Tarifa y pasado el km 79 y el camping, tomamos la primera desviación a la derecha, hacia el punto de información del parque natural, junto al cual se inicia el sendero.
Dificultad: Media
Recorrido
0,8 km. Trayecto Lineal
Duración:
30 minutos
Descripción
Entre la ensenada de Valdevaqueros y la de Los Lances se interpone la sierra de Enmedio, cuya ladera más meridional remonta parcialmente este sendero para llegar a lugares, o miradores, desde los que tendremos espléndidas vistas del último tramo de la costa atlántica de la península Ibérica, desde Punta Paloma a Tarifa, y tras esta ciudad histórica es posible que divisemos el perfil del Jebel Musa en la costa marroquí. El trayecto, corto y fácil, tiene más que cumplida recompensa en las vistas y en el propio recorrido.
Al acercarse a la costa, la sierra de Enmedio separa las ensenadas de Valdevaqueros y la de Los Lances, dejando un estrecho pasillo por el que pasa la carretera nacional N-340, a la altura de su kilómetro 78, dividiendo en dos partes el camping de La Peña, nombre que toma de la torre almenara que veremos junto al mismo sobre un peñasco. Pasándolo por la carretera viniendo desde Tarifa, deberemos tomar la primera desviación a la derecha, en la que está señalizado un punto de información del parque natural, junto al cual se inicia este sendero.
El primer tramo del camino, de unos trescientos metros, lo haremos continuando por la pista por la que nos hemos desviado desde la carretera. Al poco pasaremos una bifurcación en la que tomaremos por la derecha, por un camino forestal que nos conducirá hacia una antigua vía de saca, que deberemos atravesar para iniciar la segunda parte del recorrido.
Antes de abandonar el camino podemos pararnos a contemplar las vistas que desde aquí se tienen, aprovechando la altura que hemos ganado, que, aunque escasa, resulta suficiente para tener una buena perspectiva de la ensenada de Valdevaqueros, rematada por su espectacular duna a los pies de la sierra de San Bartolomé o del Bartolo, como aquí se le conoce. Entre ella y la sierra de Enmedio, en la que estamos, corre el río del Valle por una llanada que se prolonga en una franja litoral paralela a la playa, dedicada fundamentalmente a pastos que alimentan a vacas retintas y otros ganados. La impronta del turismo se deja sentir en el paisaje, sobre todo en las márgenes de la carretera nacional en las que abundan hoteles y comercios.
Tras reconocer el paisaje, deberemos disponernos a emprender el segundo tramo del camino que, aunque tiene mayor dificultad, es corto y llevadero. Atravesamos, por tanto, la vía de saca penetrando en una masa relativamente densa que forman pinos piñoneros y algún que otro eucalipto, un bosque que ya vimos desde el inicio, junto al punto de información del parque natural.
Este segundo tramo, de algo más de medio kilómetro, nos lleva por el interior del pinar hasta un alto sobre la torre de la Peña en el que hay un mirador desde el que podremos continuar disfrutando de nuevas y espléndidas vistas, a la vez que ejercitando nuestras habilidades de reconocimiento e interpretación del paisaje.
Ahora nuestra vista puede alcanzar hasta Tarifa por el este, donde podremos reconocer la isla de las Palomas, el punto más meridional de Europa. Entre nosotros y la urbe, la playa de Los Lances, un lugar catalogado como paraje natural por su especial riqueza ecológica. Hacia el interior una zona acolinada de pastizales y cultivos, y hacia el otro lado del mar, hacia el sur, es muy posible que se dibuje en el horizonte el perfil de las estribaciones montañosas rifeñas en Marruecos. Aquí en el mirador finaliza el sendero,pero no nuestro camino, ya que deberemos desandar lo ya hecho y volver al punto de información, y así volver a tener la oportunidad de visitarlo, en caso de que no lo hubiéramos ya hecho con anterioridad.
Fuente: Consejería de Medioambiente de la Junta de Andalucía
Los Toruños
Situación
En la urbanización de la playa de Valdelagrana nos dirigimos a la venta El Mocka. A unos 500 mentros de allí está el inicio.
Dificultad: Baja
Recorrido
5,2 km. Trayecto Lineal
Duración:
2 horas
Descripción
El recorrido tiene lugar en el interior Parque Metropolitano Marisma de los Toruños, y es ideal para ser realizado tanto a pie como en bicicleta. El sendero nos permite conocer durante los casi seis kilómetros de su recorrido las marismas del río San Pedro, encargado de llevar agua hasta la playa de Levante. A lo largo del trayecto veremos los diversos cauces que dan vida a esta marisma, tratándose de un lugar donde la naturaleza y el deporte se encuentran en perfecta armonía.
El sendero tiene su punto de inicio en la urbanización Valdelagrana por el camino hacia la playa, identificaremos el inicio a través de un panel informativo que muestra una beve descripción de la importancia de este espacio protegido. La primera parte del camino se encuentra asfaltada y a sus lados podremos encontrar todo tipo de estructuras deportivas para realizar ejercicios.
Cuando termina esta zona asfaltada, divisaremos el río San Pedro a nuestro lado izquierdo. Al otro lado se encuentran las salinas de los Desamparados en un entorno de dunas y marismas. Estas marismas se presentan como el lugar idóneo para el hábitat de todo tipo de pequeños animales y aves que se refugian aquí en busca de alimento entre las aguas dulces y saladas. Reproduciéndose un gran numero de especies como: agujas, chorlitos, andarríos, zarapitos, chorlitejos, archibebes, cigüeñuelas, avocetas, gaviotas..
Dejando atrás el Caño del Bote, nos dirigiremos hacia la Playa de Levante, continuando recto hasta pasar otros dos cauces de menor tamaño, al llegar al tercero, un pequeño camino nos llevará hasta un puente de madera de gran tamaño que llega hasta el Pinar de la Algaida cruzando el río San Pedro. Esta zona es denominada como el Coto de los Saboneses, donde seguiremos nuestro camino hasta atravesar otro puente, divisando de fondo una torre de madera que se usa como mirador.
Aquí llegamos al final de nuestro recorrido, con unas vistas insuperables de las marismas a nuestra izquierda y de la desembocadura del río San Pedro a nuestra derecha. También podemos observar el sendero del Pinar de la Algaida y el de la Salina de los Desamparados, dos senderos que también vale la pena ser realizados si estamos por la zona, ya que cada uno es especial.
Fuente: Consejería de Medioambiente de la Junta de Andalucía
Pinar de la Algaida – Salina de los Desamparados
Situación
Ubicado en el campus universitario de puerto Real, junto a la facultad de Ciencias. Entrada sur del Parque Metropolitano Marisma de los Toruños y Pinar de La Algaida.
Dificultad: Baja
Recorrido
6,1 km. Trayecto Lineal
Duración:
2 horas
Descripción
A lo largo de este sendero podremos observar dos bioespacios totalmente diferentes, el sorprendente pinar de La Algaida y las salinas de los Desamparados. El recorrido tiene su punto de inicio en la entrada al Parque de Los Toruños y Pinar de la Algaida, cercana a la facultad de Puerto Real, y nos llevará inmersos en un universo de distintos ecosistemas que convergen generando un gran numero de especies de flora y fauna. No está permitida la entrada de vehículos motorizados, por lo que la ruta se presenta como ideal para su realización en bicicletas de montaña, de una forma tranquila y sin apenas tránsito. Una vez dejemos atrás el campus universitario, veremos un panel informativo con una breve explicación sobre la formación de charcas y lagunas temporales durante la época de lluvias.
Entre la masa forestal de pinares atravesaremos un espacio deportivo con algunas barras, espalderas y mesas utilizadas por los estudiantes y gente de la zona, pasado este punto encontraremos un cruce donde girando a la izquierda llegaremos a una torre mirador, desde la que podremos disfrutar de unas magnificas vistas al pinar, las marismas y el río San Pedro. También veremos como se enlaza el recorrido con el sendero de Los Toruños, a través del puente que cruza el río. Si seguimos dirección norte por el cruce que dejamos atrás, iremos avanzando hasta el final del pinar, adentrándonos en un magnífico paisaje de marismas. Alli encontraremos un panel informativo y el acceso a la pasarela que deberemos tomar para continuar nuestro recorrido.
Dejaremos atrás las viejas salinas, actualmente en desuso, para llegar a otras que son explotadas hoy en día a nivel industrial, con la misma función que las antiguas. Distintos tipos de aves como el chorlitejo, la aguja, el andarrío, la avoceta, la cigüeñuela, el zarapito, distintas especies de gaviotas, garza, así como el flamenco nos acompañaran a lo largo de todo el sendero, junto a una flora de alto valor biológico que varia dependiendo de la salinidad e inundabilidad del suelo que haya.
Iremos encontrando distintos paneles informativos que nos proporcionarán información complementaria sobre el río San Pedro, la acuicultura y las salinas del entorno. El sendero finaliza delante de una venta junto al borde del parque metropolitano. Allí terminará nuestro recorrido, que a pesar de su poca dificultad, nos dejará sin lugar a dudas, un buen sabor de boca por la gran variedad de paisajes que recopila.
Fuente: Consejería de Medioambiente de la Junta de Andalucía
Sendero Punta del Boquerón
Situación
Tras llegar al final de la playa de Camposto, en San Fernando, empezará nuestro recorrido.
Dificultad: Baja
Recorrido
2,6 km. Trayecto Lineal
Duración:
45 minutos
Descripción
Ese sendero recorre la playa del Castillo, y nos dará a conocer en un único entorno como conviven dos ecosistemas muy diferentes, las marismas y los sistemas dunares. Además conoceremos varios ptrimonios declarados bienes de interés cultural, como son el Castillo de Sancti Petri y el sistema defensivo de Urrutia.
Tras llegar al final de la playa de Camposto, en San Fernando, empezará nuestro recorrido. Una vez hayamos atravesado el puente que da acceso a la playa, continuaremos por una pasarela que nos permitirá evitar la arena. A nuestro lado podremos observar las dunas que se forman junto a la costa, así como la vegetación adaptada a este tipo de suelo.
Estas dunas son imprescindibles para la sostenibilidad de estos sistemas ecológicos, ya que cumplen una importante función de reservorios de arena para cuando las tormentas invernales se llevan la mayor parte de esta. Al lado opuesto, podremos ver las marismas que ocupan el mismo lugar que antiguamente ocupaban las salinas hoy día en deshuso. Este lugar que delimita la tierra y el mar es una zona ideal para un montón de especies que conviven en armonía.
Cerca de aquí, en el cauce de Sancti Petri, habitan todo tipo de aves, flamencos, garzas, correlimos, chorlitos, agujas, andarríos, chorlitejos, archibebes, zarapitos, ostreros, cigüeñuelas, avocetas, gaviotas, etcétera. La vegetación esta condicionada por las variaciones de salinidad en el suelo, así como la luminosidad del lugar y el viento.
Tras la marisma se sitúa el caño de Santici Petri separando a Cádiz del continente. El camino, elevado sobre la arena a través de la pasarela tan solo en algunos tramos, va ascendiendo levemente hasta llegar a un mirador. En el mirador encontraremos un panel informativo con una breve explicación del famoso Castillo de Sancti Petri.
Continuamos nuestro recorrido distanciándonos de la costa, para ir adentrándonos un poco más en las dunas y llegar a las ruinas de la batería de Urrutia, encargada de la defensa de San Fernando y construida a lo largo del siglo XVIII. Aquí también encontraremos paneles informativos que nos ayudaran a conocer mejor este lugar y su papel en la historia.
El sendero acaba en este punto, dejándonos con las vistas de Sancti-Petri al otro lado del rio, un viejo poblado de pescadores, hoy en día muy transitado a causa de su puerto deportivo. Para retomar el camino de vuelta podremos optar por utilizar el mismo sendero por el que hemos venido o volver por la playa hasta el punto de inicio.
Fuente: Consejería de Medioambiente de la Junta de Andalucía
Sendero Salina Dolores
Situación
Desde San Fernando tomar el carril que parte cerca del centro comercial Bahía Sur, en dirección a la estación de aguas residuales. Pasado el río Arillo girar a la derecha donde aparece un cartel de inicio.
Dificultad: Baja
Recorrido
3,1 km. Trayecto Lineal
Duración:
1 hora y 30 minutos
Descripción
Bordeando el saco interior de la Bahía, desde este sendero se obtiene una visión privilegiada de este entorno geográfico. Extensas planicies fangosas intermareales en las que se alimentan cientos de aves y la antigua Salina Dolores con su Casa Salinera, compuertas tradicionales y sus laberintos de agua permiten al visitante acercarse al paisaje más característico de este Parque Natural.
El río Arillo y su encuentro con la Bahía de Cádiz dibujan un recorrido llano de poco más de tres kilómetros, que nos acerca a las antiguas explotaciones salineras, hoy convertidas en vivero de abundantes especies. Numerosas aves acuáticas, que podremos contemplar tranquilamente en los miradores habilitados al efecto, nos acompañarán a lo largo de este sendero que nos ofrece, desde el sur, una panorámica de la bahía, antes de abrirse al océano definitivamente.
Accedemos a nuestro sendero desde el carril cercano al centro comercial Bahía Sur que conduce a la Estación de Aguas Residuales de Cádiz y San Fernando, hasta encontrar un cartel indicativo en su inicio. Al otro lado de la pista, de las vías y de la autovía, se localiza el antiguo molino mareal del río Arillo. Una vez atravesada la cancela, seguiremos por el carril que discurre paralelo al mal llamado río Arillo, hoy reducido a un caño de marisma que nos adentra en la bahía hasta llegar a un observatorio, desde el que no será difícil descubrir correlimos, chorlitejos, archibebes, agujas u ostreros.
El camino bordea las antiguas salinas, permitiéndonos ver las compuertas para el vaciado y llenado de esteros, especie de estanques adaptados a la fisonomía del terreno, y hoy convertidos en un auténtico vivero de la fauna acuática. Rodeada de caños y esteros, vemos, a lo lejos, la fachada norte de la casa salinera Ventorrillo Dolores, que luego podremos observar desde más cerca. Una serie de paneles nos explican el interés que la conservación de este espacio supone para las numerosas aves acuáticas, que podremos avistar a nuestro paso, así como de las características de esta vegetación, adaptadas a las condiciones extremas de sal y a la continua subida y bajada de las mareas.
Poco a poco, nos aproximamos a una torre observatorio que veníamos viendo desde lejos. Una pasarela nos permite visitarla y conocer, mediante un nuevo panel instalado en su base, el denominado saco interior de la bahía, y los elementos paisajísticos más relevantes: Cádiz, el puente de José León de Carranza, las monumentales torres eléctricas, Matagorda con sus grandes grúas, Puerto Real y San Fernando (en cuya silueta destaca la cúpula del Real Observatorio Astronómico de la Marina).
Reemprendida la marcha, observaremos, a nuestra izquierda, los cultivos de moluscos sobre palos clavados en el fango. Si queremos unas vistas más cercanas de la casa salinera, conectaremos de nuevo con el carril de acceso a la estación depuradora, hacia el este, a nuestra izquierda, para llegar al punto donde iniciamos el sendero.
Fuente: Consejería de Medioambiente de la Junta de Andalucía
Sendero Salina de Carboneros
Situación
El acceso se realiza a través de la carretera de la playa de la Barrosa a la altura de la urbanización de Las Mogarizas, antes de llegar a la Venta del Popeye.
Dificultad: Baja
Recorrido
3,1 km (trayecto circular), más 900 m del ramal que llega a las traseras de la urb. Los Gallos, desde el punto 3 al 4.
Duración:
1 hora
Descripción
Se trata de un recorrido que discurre por una zona de elevado interés ecológico y paisajístico, y un buen nivel de conservación y naturalidad, lo que le concede una importancia singular como zona para la nidificación, reposo y alimentación de numerosas aves acuáticas. A todo ello se unen los visibles testimonios de una cultura ya casi extinta: aquella originada por el cultivo de la sal al modo artesanal, que hasta fechas recientes ocupó un lugar relevante en la economía de la bahía de Cádiz, hoy sustituida, en algunos caos, por la acuicultura.
El recorrido se inicia en una pinaleta (pequeño bosquete) de pino piñonero, procedente de las diversas repoblaciones que se realizaron desde finales del siglo XIX, con el objetivo de proteger y fijar los suelos arenosos sobre los que se asienta. Una vez atravesado este pequeño pinar, en dirección oeste, llegaremos a la casa salinera de la salina de Carboneros.
Observaremos laberintos de agua: lucios, vueltas de retenida y periquillo, canales cada vez más sinuosos y menos profundos que conducen el agua, por la fuerza de la gravedad, hasta la zona de cristalización de la sal las tajerías en las que, por evaporación, la sal común precipita. Junto a la casa existe una explanada que en su día hizo la función de salero, en el que se almacenaba la sal obtenida en la recolección, formando grandes pirámides blancas que conformaban el paisaje tan característico de la bahía hasta hace apenas unos años.
A partir de aquí el camino continúa por la llamada vuelta de afuera, o muro que rodea la salina en contacto con el caño de alimentación y que impide la entrada del agua al interior. A nuestra derecha veremos el caño de Carboneros que se alimenta del de Sancti Petri, principal arteria de agua del parque natural, mientras a la izquierda queda el antiguo estero de la salina, depósito de grandes dimensiones que recibe y almacena las aguas procedentes del caño de alimentación y que se comunica con éste a través de las compuertas de marea, que iremos atravesando a lo largo del recorrido.
Actualmente el estero es atravesado por un muro que lo divide en dos, siendo un lugar ideal para hacer un pequeño descanso y disfrutar de las aves que lo frecuentan en busca de alimento: flamencos, cigüeñuelas, avocetas, etc. En este punto existen dos opciones, si tomamos el camino que atraviesa el estero acortaremos el recorrido, que de nuevo nos devolverá al punto de inicio, pero también podemos seguir adelante y continuar por la vuelta de afuera hasta la parte trasera de la urbanización de Los Gallos, donde volveremos por el mismo camino.
Fuente: Consejería de Medioambiente de la Junta de Andalucía
Salina la Esperanza
Situación
El acceso se realiza en la rotonda del Puente Melchor por la vía de servicio del tren, en Puerto Real, donde se ubica la salina de Molinete.
Dificultad: Baja
Recorrido
0,9 km. Trayecto Lineal
Duración:
30 minutos
Descripción
El recorrido de este pequeño sendero nos muestra uno de los paisajes más característicos de la actividad económica tradicional de la bahía de Cádiz hasta mediados del siglo veinte: las salinas, actividad bien integrada en su entorno y fundamento de las políticas actuales de gestión, en las que el aprovechamiento económico y la conservación se dan la mano. Numerosas pasarelas y zonas de descanso con bancos permiten el acceso a personas con discapacidad reducida, facilitando el acercamiento y el conocimiento al parque natural de forma universal.
Este sendero, accesible para todos los públicos, se inicia en el aparcamiento localizado junto a la portada de acceso a la salina de La Esperanza. En el primer tramo, observamos a la derecha, la salina de La Esperanza Chica y el lugar donde se cargaba la sal recolectada de los cristalizadores, llamado cargadero. A la izquierda, un pequeño pastizal con vegetación herbácea y restos de edificaciones bordean la salina, restaurada y puesta en valor recientemente para el uso público, educativo, biológico y económico.
Durante el recorrido se pueden ver elementos característicos de la actividad salinera, como el citado cargadero de sal, vueltas, esteros, compuertas tradicionales que regulan la entrada y salida de agua a la salina, y la casa salinera. Las salinas fueron explotadas tradicionalmente por diferentes civilizaciones desde la antigüedad, dados los abundantes recursos que proporcionaban. Uno de ellos, la sal, resultó imprescindible en la dieta humana y para la conservación de alimentos hasta su crisis a mediados del siglo veinte, debido en gran parte a la difusión de sistemas de refrigeración.
Estas explotaciones confieren al paisaje gran singularidad y reflejan fielmente la cultura y la economía de la bahía. Actualmente, la imagen del paisaje salinero constituido por montones de sal secándose al sol casi ha desaparecido, manteniéndose sólo en sistemas de explotaciones más industrializadas. Sin embargo, otro recurso, la acuicultura, encuentra en ellas las mejores condiciones para su actividad.
A lo largo del paseo nos encontraremos con seis puntos de descanso y un mirador, desde los cuales podremos contemplar la vegetación típica salinera y las aves acuáticas que acuden aquí para alimentarse y reproducirse: correlimos, chorlitejos, agujas, zarapitos, gaviotas, garzas, entre otras, dada la importancia ecológica de esta zona húmeda y el papel fundamental que desempeña en el descanso y reproducción de aves limícolas.
Un poco más adelante y siguiendo el camino, después del observatorio, llegaremos hasta la casa salinera rehabilitada, lugar donde finaliza este recorrido que suma al interés ecológico y paisajístico el etnográfico, motivado por el desarrollo de la actividad salinera, con su menor pero todavía viva presencia. El camino de vuelta nos permitirá siempre nuevas perspectivas y avistamientos de especies que entretendrán nuestro regreso.
Fuente: Consejería de Medioambiente de la Junta de AndalucíaEl acceso se realiza en la rotonda del Puente Melchor por la vía de servicio del tren, en Puerto Real, donde se ubica la salina de Molinete.
Sendero Tres Amigos – Rio Amarillo
Situación
Desde San Fernando tomar la carretera a la playa de Camposoto. Frente al cuartel hay un eucaliptal donde se inicia el sendero.
Dificultad: Baja
Recorrido
3,2 km. Trayecto Lineal
Duración:
1 hora y 10 minutos
Descripción
A través de este facil recorrido de apenas una hora, podremos observar los factores más importantes del Parque Natural Bahía de Cádiz, los factores económico y cultural: las casas salineras y los molinos de marea, y el natural: gracias a la infinidad de aves acuáticas que encuentran refugio en este magnífico ecosistema de salinas.
El sendero empieza en el aparcamiento situado en la carretera de la playa de Camposoto, encontrándose perfectamente señalizado tanto al inicio como durante todo el recorrido mediante paneles informativos, que nos irán informando sobre la flora y fauna del entorno. Se trata de un trayecto lineal, por lo que disponiendo de dos vehículos se podría dejar uno aparcado al final del recorrido, justo en la CA-33 dirección a San Fernando, a la altura de la casa salinera de Tres Amigos.
Esta antigua casa salinera hoy día en ruinas, fue una de las responsables del impulso económico que tenía la industría salinera en la bahía de Cádiz antes de que estas fuesen abandonadas tras la crisis que fufrió el sector.
A pocos metros de la casa salinera y justo al final de la ruta, se encuentra otro de los restos de interés etnográfico que dejó en el Parque esta industria en gran medida creadora de este paisaje. El Molino de Marea de 12 piedras de Rio Arillo, que fué incluido en el Catalogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, al igual que los otros 20 molinos que se construyeron en el parque. Estos aprovechaban la subida de la marea para almacenar el agua y posteriormente en la bajamar impulsar las palas a través de la energía generada, la harina que fabricaban se usaba para el avituallamiento de los barcos que hacían la carrera de indias.
Nos encontramos aquí con la intrincada red de canales por los que el agua era llevada y distribuida en grandes esteros. A lo largo del recorrido, el agua se iba evaporando poco a poco y precipitaba la sal en los cristalizadores, como se llamaban, para así ser recogida y acumulada en altas acumulaciones que se secaban al sol,saleros.
Durante la ruta nos encotraremos con tres observatorios de aves, ya que se trata de una de las zonas de mayor interés ornitológico del Parque Natural y uno de los humedales costeros más importantes para la reproducción de aves acuáticas de Europa. Si eres amante de la ornitología, no te olvides de llevar unos prismáticos o un telescopio para poder observarlas más de cerca. A través de los observatorios podrás contemplar las diversas especies acuáticas que viven en laguna, siendo frecuente la presencia de flamencos, pero sobre todo grandes grupos de gaviotas, pudiéndose también observar chorlitejos, garcetas, cormoranes, cigueñetas, avocetas, espátulas..
Fuente: Consejería de Medioambiente de la Junta de Andalucía
Sendero Cerro del Águila
Situación
Desde Sanlúcar de Barrameda tomar hacia Bonanza, en dirección norte la CA-9027. Pasada La Algaida, a unos 100 metros, se inicia el sendero.
Dificultad: Baja
Recorrido
4,7 km. Trayecto Circular
Duración:
1 hora y 45 minutos
Descripción
En la otra orilla del Guadalquivir, Doñana sigue siendo un espacio cargado de riquezas. Este sendero descubre parte de ellas. También ofrece un recorrido por una zona en la que campean numerosas especies; permite asistir al encuentro entre los dominios del mar y la tierra, aquellos en los que la industria salinera ha prosperado; otear desde dunas fósiles las vistas del río y la otra orilla enfrente; y apreciar las sutilezas de una vegetación que tiñe de matices verdes este itinerario circular sin ninguna dificultad para recorrerlo.
El recorrido se inicia junto al aparcamiento que existe en la entrada del pinar, desde donde la señalización nos dirige hasta la Laguna de Tarelo. Al salir del observatorio andaremos en dirección norte por el carril de la derecha para adentrarnos en el pinar. Contrasta la vegetación de una y otra margen: pino piñonero, sabinas, bayón, lentisco, jaguarzo, espino negro, labiérnaga, jaguarzo amarillo, jaguarzo blanco, etc., a la izquierda; y torvisco, sanguino, esparraguera, madreselva y rubia peregrina junto con sabinas, a la derecha.
Después, el sendero llega a una bifurcación que dejaremos a la derecha -luego regresaremos por ella- y entramos en el bosquete de pinos de repoblación. Continuando hacia el frente en el siguiente cruce, nos encontraremos con una vegetación de tonalidades blanquecinas, es el monte blanco. Podremos compararlo con el que hay a nuestra derecha, entre el pinar, en suelos más bajos y húmedos. Se trata del monte negro. Continuaremos de frente en la siguiente bifurcación y a unos quinientos metros tomaremos el pequeño carril de la izquierda, que nos permitirá descubrir la vera.
Volveremos al sendero principal y continuaremos unos doscientos metros para girar a la izquierda hacia un terreno pedregoso cubierto de matas de romero. A continuación, el paisaje cambiará para dar paso a grandes pinos y sabinas. El terreno se vuelve más ondulado en el pinar, con manchas de jaguarzo, mirto y lentisco. En el próximo cruce seguiremos por el camino de derecha y, en el siguiente, por el de la izquierda,hasta llegar a una zona en la que podremos observar dos paisajes bien diferentes: a la izquierda una zona muy degradada de escasa vegetación, debido a un incendio reciente, con algunas manchas de jaguarzo y de pinos jóvenes y algunos ejemplares de mayor porte dispersos; a la derecha, por contra, el pinar no afectado por el fuego resulta denso.
A unos trescientos metros aparece a la derecha una duna fósil cubierta de romero y sabina. En el carril, la zona quemada da paso a un pinar consolidado. Grandes manchas de sabinas acompañan al matorral junto con torviscos y jaguarzos. Un nuevo cruce a la izquierda nos conduce por un camino flanqueado por pequeñas dunas y, a cien metros a la derecha otra de mayor altura [8], fijada por sabinas y camarinas, entre otras especies. Es aconsejable avanzar por la cresta de la duna hasta descender a un carril que discurre junto a la zona agrícola. Hacia la izquierda llegaremos a la zona de aparcamientos, donde finaliza el recorrido.
Fuente: Consejería de Medioambiente de la Junta de Andalucía
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