Mapeo del genoma: ¿el tomate será la próxima fruta transgénica?

Un equipo de más de 300 científicos ha mapeado con éxito el genoma del siempre popular tomate. Una tarea internacional que abarca 14 países internacionales, los investigadores querían traer el sabor clásico de cosecha propia del tomate de traspatio de vuelta a la variedad de supermercado. Tienen grandes esperanzas de que esta información refuerce la industria global de la fruta, que ya genera más de $ 40 mil millones al año.

La cuestión del gusto, según los investigadores, no es simplemente una cuestión de preferencia. Las granjas de tomates de hoy en día utilizan variantes de genes naturales que prolongan la vida útil al ralentizar el proceso de maduración. Sin embargo, dado que el desarrollo del sabor está íntimamente ligado a la maduración, el sabor general del tomate se ve afectado; la fruta sólo ha procesado parcialmente sus sabores antes de ser cortada de la vid.

El conocimiento completo del genoma del tomate significa ser capaz de localizar los genes específicos que afectan el gusto. De esta manera, pueden manipular el sabor del tomate por separado de su proceso de maduración, creando un tomate que es a la vez duradero y delicioso. Por una vez, estipulan los científicos, no es necesario sacrificar la calidad por el rendimiento final del cultivo.

Monsanto

Lo que podría detener la celebración del investigador es la creciente preocupación por la fruta genéticamente modificada (GM), especialmente a la luz de la reacción del público contra la empresa Monsanto. Monsanto, uno de los líderes mundiales en alimentos transgénicos, es mejor conocido por crear cultivos robustos y resistentes a las plagas mediante la unión del gen de una bacteria (Bacillus thuringiensis) que crea pesticidas en su ADN.

Recientemente, Monsanto y sus productos están siendo vinculados a varios desastres agrícolas: la fuerte desaparición de colonias de abejas polinizadoras transgénicas; la creciente población de «super» insectos, que son resistentes a la mayoría de los pesticidas convencionales; el creciente número de personas que se encuentran con rastros de pesticidas en su torrente sanguíneo. Debido a estos riesgos, países como Francia han intentado prohibir por completo el uso de cultivos de Monsanto en sus estados miembros.

Esto equivale a un gran potencial negativo para el tomate en el futuro. El mapeo de su genoma abre la puerta para que las empresas de transgénicos, Monsanto o de otro tipo, manipulen el tomate con una precisión mejor y, deberíamos decir, más letal.

Por supuesto, esto es simplemente una especulación. El genoma podría allanar el camino para mejores técnicas de reproducción convencionales, como es la esperanza de los 300 científicos. Sin embargo, el mejoramiento convencional es todavía un proceso relativamente lento e incierto en relación con la modificación genética. Sabiendo cuánto se prefiere el modelo de negocio a la alternativa sostenible (especialmente en estos tiempos difíciles), lo ideal podría ser impulsado por lo rentable.

A pesar de saber todo lo que hay que saber sobre la composición genética de un tomate, su futuro está lleno de mucha incertidumbre. Independientemente del resultado, una cosa es segura: si quieres comer tomates frescos y atrevidos, el mejor lugar para buscar es en tu patio trasero.

Author: poweb

Diseñador web, siempre he querido poner mi granito de arena para la conservación del planeta. Lo intento con esta web y algunas otras.

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