La guía para el tratamiento de aguas residuales: una solución ecológica

Cuando pensamos en el suministro de agua del mundo, rara vez nos quedamos con imágenes de desapego privado, o la idea de pozos, arroyos y ríos que se secan. Nos lleva a imaginar los vastos cuerpos de agua que envuelven la Tierra, envuelven y segregan su tierra y velan los mundos acuáticos ocultos que se encuentran a millas debajo de la superficie. Por supuesto, sin embargo, esto no es un reflejo real del agua que necesitamos para garantizar que podamos funcionar y que nuestras industrias puedan sobrevivir. De hecho, el agua del mundo es en gran medida un recurso finito, algo que debemos cuidar cuidadosamente para garantizar que nuestro medio ambiente se mantenga y se vuelva más sostenible para el futuro. Las aguas residuales deben tratarse y reciclarse para que esto suceda, pero ¿qué sucede realmente durante el proceso de tratamiento?

Casi todos los aspectos de la vida parecen generar aguas residuales, desde los procesos industriales hasta la contaminación orgánica doméstica. La mayor parte de nuestros desechos pasa por nuestros sistemas de alcantarillado, que desvían las aguas residuales a una instalación de tratamiento. El procedimiento de tratamiento se puede dividir en cuatro etapas individuales; tratamiento preliminar, primario, secundario y terciario.

Preliminar

El tamizado de las aguas residuales es parte del proceso inicial, y en esta etapa también es posible eliminar factores más importantes como arena, aceite y grasa. La criba es un procedimiento sencillo que consiste en filtrar el agua a través de ‘pantallas’, grandes placas o barras de metal que impiden que materiales más grandes, como madera o papel, entren en el sistema de tratamiento.

Primario

Los enormes tanques que a menudo son la tarjeta de presentación visual de las plantas de tratamiento de aguas residuales son parte del proceso de tratamiento primario. A medida que los desechos filtrados pasan a estos tanques, están diseñados para eliminar todos los sólidos restantes del agua, permitiéndoles hundirse hasta el fondo del tanque y luego rasparlos. El agua restante se envía a un tratamiento secundario, mientras que los sólidos recolectados se concentran en una lechada que luego se puede tratar de manera ambiental en su conjunto.

Secundario

El tratamiento secundario es el componente más variado del proceso, ya que hay una serie de métodos empleados a menudo por una sola planta. Muchos utilizan el concepto de procesos naturales, pero en un entorno controlado y acelerado por una gama de máquinas o procedimientos específicos. Los dos principales sistemas de tratamiento son:

  • Filtración Biológica
  • Lodo activado

Ambos métodos utilizan bacterias y microorganismos para separar aún más el agua del lodo, por lo general creando un resultado lo suficientemente adecuado como para devolverlo al medio ambiente. Hay otros tres sistemas que a veces se usan junto con los dos principales o en lugar de ellos, y estos son:

  • Sistemas híbridos
  • Separación de membranas
  • Eliminación de nutrientes

Terciario

Por último, el tratamiento terciario es una especie de proceso de «pulido» que a menudo utiliza arena o grava como filtros. La separación por membranas finas y la desinfección por luz ultravioleta son ambas tácticas empleadas cuando los vertidos se destinan a aguas de baño o zonas de cultivo de moluscos.

Estos procesos permiten el reciclaje seguro y eficiente de nuestra agua, algo que debe hacerse mientras trabajamos hacia un futuro sostenible. Se producen aproximadamente 150 litros de aguas residuales por persona, por día, y siendo el agua un recurso que pueden se agote, debemos asegurarnos de que estamos haciendo todo lo posible para que su reciclaje sea lo más económico y eficiente posible.

Author: Mireia López

Soy pedagoga, pero en mis ratitos me dedico a escribir y divulgar sobre temas tan importantes como la ecología, espero que os guste lo que tengo que decir en mis pequeñas aportaciones.

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