Este nuevo descubrimiento prolongará la vida de las baterías de los vehículos eléctricos

La eficiencia económica se considera ampliamente como los factores más importantes para permitir una adopción más generalizada de los automóviles eléctricos. Los altos costos de las baterías son una de las razones clave por las que los autos eléctricos son tan caros, lo que lleva a los fabricantes de automóviles a intentar desarrollar baterías más baratas y duraderas e invertir en la infraestructura de carga de vehículos eléctricos. Estos son algunos de los objetivos del proyecto RheinMobil, que ha sido creado como un esfuerzo conjunto entre el Instituto Fraunhofer para la Investigación de Sistemas e Innovación (ISI), el fabricante francés de neumáticos Michelin, el Instituto Tecnológico de Karlsruhe (KIT), Siemens y e-Motion. Line, una empresa alemana que brinda servicios de movilidad.

El proyecto RheinMobil tiene como objetivo descubrir cómo se pueden utilizar los coches eléctricos de una manera económicamente más eficiente y ayudar a reducir los costes de propiedad de un vehículo eléctrico. En los últimos meses, los investigadores han estado tratando de determinar cómo los diferentes métodos de carga afectan las baterías de los vehículos eléctricos y la tasa de utilización de los vehículos. Han empleado seis minibuses con siete asientos cada uno, junto con un vehículo compacto, cada uno de los cuales viaja alrededor de 1,800 millas por mes, en un esfuerzo por ver cuánto pueden ayudar a reducir las emisiones de CO2 y qué tecnología de carga brinda la mejor protección para baterías de coche

Durante estos viajes, los investigadores utilizan dos tecnologías de carga: carga rápida y carga convencional.

La diferencia entre carga rápida y convencional

Con la carga rápida, la batería de un automóvil se puede recargar por completo en menos de 30 minutos, mientras que la carga convencional recarga una batería en unas nueve horas. Sin embargo, la carga rápida ejerce mucha más presión sobre la batería, lo que reduce drásticamente su vida útil.

En cambio, la carga convencional o lenta recarga la batería de forma más equilibrada, a 230 voltios de corriente alterna, reduciendo así el efecto sobre la vida útil de la batería. Esto significa que el uso exclusivo de carga rápida hará que los propietarios de vehículos eléctricos reemplacen las baterías de sus autos por otras nuevas con mucha más frecuencia, lo que probablemente muy pocos de ellos pueden pagar, considerando que pueden costar entre $ 2,000 y $ 3,000.

Pero recargar tu coche solo a través de una estación de carga convencional no es muy cómodo, ya que lleva mucho tiempo y requiere pausas de 8-9 horas durante los viajes más largos.

Lo que los investigadores han descubierto

Es por eso que los investigadores del proyecto RheinMobil sugieren mezclar estos dos métodos de carga. “Los primeros 100 000 km (62 000 millas) arrojaron un resultado importante: aunque la carga rápida es el requisito previo para una alta tasa de utilización, no podemos concentrarnos por completo en esta tecnología. El enfoque correcto es utilizar la combinación controlada de carga rápida y convencional. De esta manera, se puede alinear una alta disponibilidad de vehículos con el uso sustentable de esta tecnología”, dijo el Dr. Kevin Stella, uno de los coordinadores del proyecto.

Según el equipo de RheinMobil, la solución ideal sería usar la carga convencional siempre que sea posible, como cuando el vehículo no se usa durante varias horas, y solo usar la carga rápida cuando no hay tiempo para paradas más largas.

Estos hallazgos pueden ser de gran utilidad para los propietarios de vehículos eléctricos, que buscan formas de lograr un equilibrio entre recargar sus vehículos con relativa rapidez y prolongar la vida útil de sus baterías.

Author: Mireia López

Soy pedagoga, pero en mis ratitos me dedico a escribir y divulgar sobre temas tan importantes como la ecología, espero que os guste lo que tengo que decir en mis pequeñas aportaciones.

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