¿Es el legado del Papa Benedicto XVI un nuevo respeto por la naturaleza?

El cristianismo y el mundo natural

Génesis 1:28 Entonces Dios los bendijo, y les dijo Dios: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra y sojuzgadla; y señoread en los peces del mar, en las aves del cielo, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.”

¿Es el cristianismo compatible con el ecologismo? A primera vista, el cristianismo parece tener muy poco que decir sobre la naturaleza y el lugar de la humanidad dentro de ella. Ciertamente, es fácil leer Génesis 1:28 y suponer que, en todo caso, a la humanidad se le ha dado una especie de propiedad independiente del mundo natural, con la cual podemos hacer lo que nos plazca. Al menos en la historia reciente, los países cristianos no han tenido un historial ejemplar en lo que respecta al trato de los animales y el medio ambiente. Pero, ¿es esta una interpretación precisa de lo que el cristianismo tiene que decir sobre el medio ambiente?


Benedicto XVI: un Papa ‘verde’

Cuando recordamos los logros del Papa saliente Benedicto XVI, su historial como Papa ‘verde’, quizás el primer Papa verde, parece estar consolidado. Durante su mandato, el Vaticano instaló paneles solares y anunció que pretende que el 20% de su electricidad provenga de fuentes renovables para 2020. También se unió a un proyecto para compensar las emisiones de carbono, y el Papa utiliza un vehículo eléctrico que le presentó Renault.

Benedicto XVI expresó su posición en 2011 en un discurso pronunciado ante 9000 escolares italianos que participaban en el proyecto ‘La naturaleza en la escuela’ de Sorella Natura (‘Hermanas de la naturaleza’) cuando dijo: “Respeto por el ser humano y el respeto por la naturaleza son uno, pero ambos pueden crecer y encontrar su justa medida si respetamos en el ser humano y en la naturaleza al Creador y su creación. En esto, queridos jóvenes, creo encontrar en vosotros aliados, verdaderos ‘guardianes de la vida y de la creación’”.

La humanidad y la naturaleza como uno

Está claro, pues, que Benedicto XVI sitúa firme e inseparablemente a la humanidad en el corazón de la naturaleza como cristiano, no simplemente como individuo. Tiene sentido, desde esta perspectiva, ver el destino de la humanidad como indistinguible del destino del medio ambiente, y también coloca firmemente la responsabilidad sobre el respeto por el medio ambiente como creación de Dios. De hecho, a medida que profundizamos en la doctrina cristiana encontramos numerosos ejemplos de respeto y compasión por todas las criaturas, por ejemplo en Mateo 12, Jesús permite quebrantar las leyes del sábado para rescatar a una oveja que ha caído en un pozo. En lugar de entender la palabra ‘dominio’ como ‘propiedad’, deberíamos pensar en ella más como ‘tutela’, un llamado a una mayor conciencia del papel que tienen los humanos en la protección del medio ambiente.

Entonces, al promover el ambientalismo, Benedicto XVI puede haber allanado el camino para que los cristianos coloquen el respeto por la naturaleza en el centro de su fe.

Author: Mireia López

Soy pedagoga, pero en mis ratitos me dedico a escribir y divulgar sobre temas tan importantes como la ecología, espero que os guste lo que tengo que decir en mis pequeñas aportaciones.

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